(Por Jesús Gabaldón Navarro)
Calificadas por numerosos vecinos y visitantes como unas “fiestas de 10”
Las bajas temperaturas, particularmente de la noche del 7 al 8, en la que el estandarte de la Inmaculada sale a las calles de Horcajo de Santiago, no resta de la devoción, la explosión de fe de los millares de horcajeños que salen a vitorear desde cualquier punto. Un sentimiento que se transmite de generación en generación y contagia a los centenares de visitantes que se acercan esas jornadas atraídos por la propia idiosincrasia de la fiesta del Vítor, Declarada de Interés Turístico Regional y que los horcajeños trabajaran por conseguir que lo sea de Interesa Turístico Nacional, aunque los alojamientos, parecen ser un problema para ello.
El Vítor que es la seña de identidad, el orgullo horcajeño, el que une el sentimiento general, por el que se trabaja durante el año, se vive intensifica en los últimos días de Noviembre y explosiona en la noche del 7 al 8 de diciembre, en Horcajo abren las puertas de los domicilios para acoger y dar cobijo a torno al fervor mariano.
La participación en el novenario en honor de la Inmaculada. La bajada de la Imagen y puesta en la carroza. El seguimiento del pregón anunciador de la fiesta. La recogida del Estandarte que en los últimos años donada por algún devoto o devota se conserva en el domicilio hasta las vísperas. La llegada de los caballos que portara a los tres caballeros con el estandarte (este año, por vez primera en la historia ha sido una mujer) junto a las dos borlas. La procesión mas larga de la Cristiandad , se dice y seguro que razón no falta, porque en esta ocasión han sido 24 horas prácticamente desde que apareció en la puerta de la Sacristía hasta que regresó a la misma, para dar paso a la procesión con la Imagen de la Inmaculada en carroza.
Y después la fiesta local, la “Virgencilla” la llaman, el 9 con misa en memoria de los fallecidos y las comidas familiares, para repasar como ha sido el Vítor de cada edición.
Ha sido calificado por numerosos horcajeños de “diez”, por la masiva participación en todos los actos. Porque la explosión de fe, el grito unánime vitoreando ha sido cargado de devoción, de sentimiento, unísono y ordenado.
Porque Tatiana Maribel Pereira, ha sustituido a su marido, al que se acercó el estandarte esa noche junto a los portadores de las borlas, uno de ellos, hermano del esposo de Tatiana, ha cumplido con la tradición ancestral en todo el recorrido. Porque después de poco mas de hora y media, el estandarte salió de la Sacristía y en apenas unos minutos, sin restar devoción, fervor popular, multitudinario se entregó a la portadora montando en el corcel y desde ese momento, recorrió las calles y plazas, pasando por las Ermitas y el citado domicilio.
Regresó ordenadamente al templo Parroquial para entregar el estandarte para su entrada en otra manifestación clara de fe hasta la Sacristía y a las nueve de la noche partía majestuosa en su carroza la Imagen de María Inmaculada, en una solemne procesión por las calles de Horcajo de Santiago. En su honor, fuegos artificiales fría noche de Diciembre y el Día de Virgencilla, el nueve mas relajados, tranquilos, la misa en recuerdo de quienes no han podido estar en esta fiesta de tanto arraigo en Horcajo, pero reconocida ya internacionalmente, por que se ha hecho en los últimos un esfuerzo para que a través de RRSS y otros medios audiovisuales llegue puntuar a cualquier punto del Mundo, como recordaba en su pregón Jose Andrés Canorea Martínez.
Es digno de elogio, que aunque como es lógico, no faltara algo de polémica en su momento se ha sabido conjugar perfectamente, con todo respeto y normalizar que haya por vez primera una portadora de estandarte, una mujer, cuando existe una lista, al parecer hasta 2106, es decir mas de dos generaciones venideras en espera.
Ha sido una circunstancia especial, el que una mujer, que no naciera en la localidad, ni siquiera en nuestro país lo haya podido hacer. Tatiana Maribel Pereira lleva residiendo en Horcajo desde 1999, 14 años, casada con un horcajeño, de una familia de pro de la localidad, que era quien correspondía. Una enfermedad le impide hacerlo y ella, asume el reto, porque se siente una horcajeña más. Conoce y es consciente de lo que supone montar sobre caballo y portar un estandarte que todos quieren tocar, vitorear ante él. Que con 24 horas de procesión, lo ha vivido y asume esa responsabilidad. Al parecer cuando no lo puede hacer el titular que le corresponde, puede hacerlo un familiar de primera línea. Han sido circunstancias especiales, porque no se trata de mujer viuda, porque sigue el marido vivo y ha cumplido con la tradición, como horcajeña.
Pero además, los horcajeños viven con pasión, el traslado del estandarte y no falta la ofrenda de flores la matinal del 7, ante la Inmaculada, que en su carroza en el templo, encara en la puerta del Sol para recibir a los horcajeños y horcajeñas que en muchos casos ataviados con los trajes típicos pasan hacer la ofrenda. Acompañados con las notas musicales de la Banda de Música la Concepción y con la colaboración de Protección Civil, van desfilando ante la Imagen en su carroza.
Y la alcaldesa María Roldan, por el desarrollo, la normalidad, sin incidentes no tiene por menos que sentirse orgullosa, tranquila y contenta con el Vitor 2024
Un año en el que hasta el pregón ha llevado una línea en la que la voz joven de José Andrés Canorea, conjugo brillantemente el orgullo y pasión horcajeño por el Vítor y el futuro de una fiesta que recala fuertemente en cuantos estos días visitan la localidad de Horcajo de Santiago, Pasión por el Vítor, ayer, hoy y siempre.


