(Imagen de Archivo)
Horcajo de Santiago ya cuenta los días para vivir El Vítor 2025, la celebración más importante del municipio en honor a la Inmaculada Concepción, declarada de Interés Turístico Regional y considerada una de las procesiones más extensas y singulares del mundo cristiano.
Para esta edición ya se han confirmado los protagonistas de los símbolos más representativos de la festividad. José Manuel Arquero Avilés será el portador del estandarte, figura central del recorrido procesional y uno de los tres caballeros que acompañan la enseña, junto a los dos portadores de las borlas, desempeñando la misión más visible de la noche de El Vítor.
Los portadores de las borlas serán José Luis Roldán López y Natalia Campos López, mientras que la familia Martínez Oliva será la donadora del estandarte en esta edición, cumpliendo con una tradición de promesas, agradecimientos y devoción transmitida de generación en generación.
Actos previstos: devoción, pólvora y tradición
La programación comenzó con las novenas previas en la parroquia desde el 29 de noviembre.
El 6 de diciembre tendrá lugar el fogueo de caballos, cita imprescindible para preparar a los animales para la pólvora y la intensidad de la noche grande.
El momento central volverá a vivirse el 7 de diciembre, cuando a las 20:00 horas el canto de la Salve dará paso a la salida del estandarte entre vítores, bengalas y el sonido inconfundible de la pólvora, recorriendo durante la noche y buena parte del día siguiente las calles del municipio.
El 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, se celebrará la misa mayor y la posterior procesión de la imagen en carroza, para culminar con el tradicional castillo de fuegos artificiales.
La programación concluirá el domingo con la rifa benéfica, que cada año ayuda a sufragar los gastos de la fiesta.
Una tradición que identifica a una comunidad
El Vítor es más que una fiesta: es identidad, sentimiento y compromiso. Una celebración en la que devoción y patrimonio se encuentran y que, año tras año, demuestra que las tradiciones continúan vivas cuando un pueblo las abraza por completo.
Horcajo de Santiago se prepara para su noche más larga —y más suya— a la espera de que El Vítor 2025 vuelva a escribir una página más en la historia colectiva del municipio.

