Los colectivos denuncian la estrategia de la Junta para imponer un modelo corporativo a espaldas de los pueblos. Advierten de que los macroproyectos amenazan acuíferos críticamente vulnerables y destruirían por completo la Denominación de Origen Uclés y el motor turístico de la comarca.
Las plataformas ciudadanas de la comarca manifiestan su profunda alarma ante la nueva ofensiva legislativa del Gobierno de Castilla-La Mancha, por la publicación del borrador de la nueva Ley de Inversiones Empresariales Estratégicas. Esta declaración pública surge como contestación directa a la campaña de promoción de la Junta de Comunidades, recogida recientemente en medios como elDiario.es, donde se defiende un despliegue masivo de biometano bajo premisas que los colectivos consideran técnicamente cuestionables. A través del borrador de dicha Ley, la Junta pretende acelerar y blindar la implantación de macroplantas de metano, una maniobra que los colectivos vecinales califican unánimemente de “huída hacia adelante”, “imposición” y “desprecio a la ciudadanía”. La gravedad de la situación en este territorio es extrema: según los datos técnicos recabados por las plataformas locales, se proyectan hasta 6 macroplantas de biometano más la ya implantada en Belinchón, sumando un total de 7 instalaciones en un radio de menos de 30 kilómetros: dos proyectos en Tarancón, un macroproyecto en Huelves , que a penas tiene 75 habitantes, y tres proyectos en Campos del Paraíso, también con escasa población. Esta brutal concentración industrial pretende asentarse sobre una comarca que ya ha sido declarada Zona Vulnerable a la Contaminación por Nitratos en el registro de la Junta. Una de las afecciones de este tipo de instalaciones son posibles filtraciones de lixiviados y de residuos con alto contenido en metales pesados provocando contaminación irreversible de las aguas subterráneas. Además el digestato o digerido resultante del proceso de biometanización se pretendería utilizar como fertilizante para las tierras siendo más contaminante incluso que los purines pues el proceso de biometanización transforma parte del nitrógeno orgánico en nitrógeno amoniacal más soluble y fácilmente filtrable hacia acuíferos y aguas subterráneas si no se controla rigurosamente su aplicación agrícola.
Cuatro realidades incontestables:
1.EL ENSAÑAMIENTO DE IMPONER MACROPROYECTOS INDUSTRIALES A PEQUEÑOS MUNICIPIOS QUE NO GENERAN TAL CANTIDAD DE RESIDUOS
Los colectivos denuncian la absoluta desproporción de un modelo que convierte a los pequeños pueblos en polos de tratamiento masivo de residuos a gran escala. La inmensa mayoría de los proyectos presentados carecen por completo de suficiente materia orgánica disponible en sus propios municipios. Como reconoce el propio Plan Regional de Biometanización de la Junta, las plantas dependerán de la entrada masiva de residuos industriales y urbanos procedentes de otras provincias e incluso de fuera de la comunidad autónoma, obligando a la importación y transporte de miles de toneladas de desechos ajenos hacia núcleos rurales que apenas los generan.
2. INCOMPATIBILIDAD DE MODELOS ECONÓMICOS: DESTRUIR NUESTRO PAISAJE NATURAL CON RESIDUOS LIQUIDA EL MOTOR TURÍSTICO Y HOSTELERO
Frente al rodillo industrial que pretenden las empresas energéticas, los habitantes de la comarca defienden el modelo de desarrollo sostenible y arraigo que verdaderamente desean para su futuro. Las plataformas ciudadanas consideran mucho más coherente con el futuro de la comarca el modelo de desarrollo rural promovido por el Grupo de Acción Local , ADESIMAN —centradas en el turismo cultural, como el que proporciona el Monasterio de Uclés, la potenciación del Camino de Santiago, las rutas patrimoniales y vitivinícolas, y la vivienda para fijar población real—. Desde los colectivos se subraya que el verdadero desarrollo rural no se importa en camiones de residuos, sino que se cultiva potenciando los recursos endógenos y el patrimonio que ya pertenecen a la comarca. La estrategia técnica que las plataformas hacen suya propone la creación de riqueza a través de la rehabilitación, la atracción de un turismo de calidad y la edificación de viviendas atractivas para un arraigo residencial estable. Las afirmaciones oficiales que pretenden hacer compatibles las macroplantas con este entorno carecen de base empírica realizable: la presencia de una industria pesada de tratamiento de desechos externos, caracterizada por olores crónicos y un tránsito incesante de camiones de gran tonelaje, introduce un impacto paisajístico y ambiental que neutraliza por completo cualquier incentivo para el turismo, la hostelería y el bienestar residencial. Son los propios vecinos organizados quienes defienden a ultranza esta planificación socioeconómica que plantea el grupo de acción local de la comarca, promocionado incluso desde la Feria Internacional del Turismo, FITUR, la cual resulta radicalmente incompatible con un paisaje degradado por la industria pesada. “El modelo de desarrollo basado en el turismo cultural es incompatible con el modelo de desarrollo basado en la industria sucia. Con las dimensiones que nos han impuesto, esta industria no es ecológica ni compatible con el respeto al medio ambiente, por mucho que la hayan bautizado de Bio. Tampoco proporciona trabajo, y el poco que proporciona es hasta peligroso. El modelo de desarrollo basado en el turismo sí genera puestos de trabajos reales y de calidad”.
3.AMENAZA DIRECTA A LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN UCLÉS Y AFECCIONES AL AGUA
La implantación de estas macroplantas pone en jaque la viabilidad y el prestigio de la joya agrícola de la comarca, como es la D.O. de Uclés. La contaminación del entorno y el impacto del transporte pesado devaluarían de forma fulminante la reputación de los viñedos locales.
Las plataformas advierten también del grave riesgo ambiental que supondría la implantación de macroproyectos de biometano en zonas especialmente sensibles desde el punto de vista hídrico, como el entorno de Campos del Paraíso. Los colectivos alertan de la posible afección al río Riánsares y a la cabecera de sistemas hidráulicos conectados con la cuenca del Guadiana, debido al incremento de vertidos, escorrentías y aplicación masiva de digestatos en terrenos agrícolas. Recuerdan además que cualquier aumento de la presión contaminante por nitratos sobre acuíferos y cauces superficiales podría tener consecuencias acumulativas sobre recursos hídricos estratégicos ya sometidos a estrés ambiental y sobre infraestructuras hidráulicas de transferencia de agua entre cuencas.
4. LA ACUMULACIÓN DE RESIDUOS QUE EMPOBRECE EL SUELO EN LUGAR DE NUTRIRLO, es EL MITO DEL BIOFERTILIZANTE
La propaganda político-empresarial insiste en catalogar el residuo sobrante de las plantas (el digestato) como un supuesto fertilizante ecológico. Las plataformas alertan del grave riesgo agronómico de esta afirmación: revisiones científicas internacionales demuestran que el digestato crudo es un residuo industrial que carece de la materia orgánica estable. Su aplicación masiva devaluará la productividad agrícola de la región y agravará de forma crítica la saturación por nitratos en suelos y acuíferos. “La transición ecológica no puede construirse sacrificando pueblos, acuíferos y calidad de vida para favorecer un modelo industrial altamente cuestionado social y ambientalmente”, sentencian los colectivos vecinales.
Convocatoria a la movilización: 31 de Mayo en Cuenca.
Las plataformas ciudadanas recuerdan además que la contestación social frente a los macroproyectos de biogás y biometano ya constituye un movimiento vecinal ampliamente implantado tanto en Castilla-La Mancha como en otras comunidades autónomas. En los últimos meses se han multiplicado las coordinadoras locales, las manifestaciones, las alegaciones colectivas y las acciones informativas en defensa del medio rural, la salud pública y los recursos hídricos. En Castilla-La Mancha, las distintas plataformas mantienen ya una estrecha coordinación territorial y trabajan conjuntamente en iniciativas sociales, técnicas y jurídicas para responder de forma unitaria al avance de estos proyectos industriales impulsados bajo la etiqueta de transición ecológica.
Las organizaciones recuerdan con indignación que la Junta ignoró por completo las más de 15.000 alegaciones y firmas ciudadanas presentadas en la tramitación del Plan de Biometanización 2024-2030. Ante esta política de hechos consumados, que genera una profunda fractura social en el medio rural, la ciudadanía se unirá con firmeza a la manifestación convocada en Cuenca este próximo 31 de Mayo (Día de Castilla-La Mancha) a las 11:30 horas. El recorrido partirá desde el barrio del Castillo hasta la Plaza Mayor bajo un clamor unánime: “No somos territorio de sacrificio”


