El Monasterio de Uclés acogió anoche un concierto muy especial protagonizado por Raphael, dentro de su gira nacional “Rafaelísimo”, que está llevando al artista por diferentes escenarios de toda España.
El histórico enclave de nuestra comarca se llenó por completo para recibir a una de las grandes voces de la música española. En una agradable noche de verano, el patio del monasterio se convirtió en el escenario perfecto para disfrutar de un espectáculo en el que Raphael volvió a demostrar que, décadas después, mantiene intacta su fuerza interpretativa.
Durante casi dos horas de actuación, el cantante hizo un recorrido por gran parte de su extensa discografía, interpretando algunos de sus temas más conocidos y recordando también canciones de otros grandes intérpretes. Con su característica potencia vocal y una puesta en escena cuidada, consiguió conectar con un público que no dejó de aplaudir, bailar y corear sus canciones.
Raphael inició el concierto cantando y lo terminó de la misma manera, sin realizar intervenciones habladas con el público, ni siquiera un saludo inicial o una despedida, un detalle que fue el único pequeño “pero” que algunos asistentes pudieron señalar en una noche marcada por la música.
Aun así, el público quiso prolongar el momento y, tras pedirle una canción más, el artista respondió ofreciendo hasta tres bises, cerrando así una velada en la que quedó patente que Raphael sigue siendo un referente y que, como dice una de sus canciones más emblemáticas, continúa siendo “aquel”.

