El concierto arrancaba por lo más alto. Como ya es típico en los conciertos de Taburete, Fernando, «El rey del contrabando», al compás de la canción que le dedicaron, salía al escenario.
La interacción con los asistentes no faltó en toda la noche. Aquellos que se acercaron hasta el Campo de Fútbol de San Isidro se dejaron la voz y la entrega fue máxima con todas las letras de Taburete. La banda española fue muy cercana con el público. Guillermo Bárcenas intercambiaba miradas y saludaba a los que se situaban en la primera fila. Por otro lado, Antón Carreño con su guitarra, empatizaba con el público a través de su encantadora sonrisa y talento.
Si algo caracteriza a los conciertos de Taburete es la buena energía que transmiten. Se nota que entre los miembros del grupo se llevan bien y que tienen una gran relación, algo que queda reflejado durante las actuaciones y que ayuda mucho a la hora de trasladar su potencia al público.
Sirenas agitaba el el centro escénico San Isidro cuando se aproximaba el final del concierto, los seguidores de Taburete consideran este conocido tema como un emblema, ya que por más que pasa el tiempo desde su lanzamiento, no para de sonar en numerosos lugares.
En suma y hasta el momento el concierto que más asistentes ha logrado hasta el momento.
Esta noche veremos a Fangoria también en el Centro Escénico San Isidro a partir de las 23:30 horas de la noche.
