El movimiento infanto-juvenil de las parroquias de Tarancón, consolidado ya en la actividad de los fines de semanas, tras el parón del pasado año, ha vuelto con renovadas ilusiones y esperanzas. Recargadas las pilas, con alegría, Olimpiada de la Paz, en que decenas de niños y niñas, cada curso a través del juego, de la convivencia se inculcan de importantes valores.
Este fin de semana, se han concentrado decenas de niños y niñas con el grupo de monitores, auténticos especialista en actividades infantiles, bajo la supervisión del párroco y vicario Miguel A. Caballero retomar la actividad. Ante la Parroquia San Víctor y Santa Corona se ha llevado a efecto la concentración e inscripción de participantes. Niños y niñas que se preparan para la primera comunión y otros que ya la han recibido ha realizado diferente juegos y bailes. Tras la bienvenida de alguna manera también musical, se han trasladado tras los clásico pendones y banderas con diferentes colores hacia el Pabellón de Ferias y Muestras, donde como es habitual se ha procedido al encendido del pebetero “olímpico” con la llama para iniciar los diferentes grupos en distintivos grupos.
En un excelente ambiente de convivencia infanto-juvenil, acompañado de una matinal agradable durante casi 4 horas de canciones, juegos, deporte y ante todo convivencia y exaltación de valores sociales y religiosos en la primera jornada.
Por las secuelas de la pandemia, la clásica comida camping este año, en el que se retoma la actividad ha sido suprimida en la esperanza de poder recuperar también lo antes posible, por lo que a la hora de la comida, los chavales han sido recogido por los familiares. A partir del próximo fin de semana, serán los sábados en horario de tarde cuando se lleve a cabo la actividad de la Olimpiada de la Paz, que hoy ha retomado el curso.

















