Este año tendrá lugar esta madrugada del 27 al domingo 28 de marzo, cuando los relojes deberán adelantarse una hora para entrar en el horario de verano. La noche del cambio de hora dormiremos una hora menos. A las dos de la madrugada, serán las tres.
El cambio de hora de marzo del 2021 difícilmente será el último. La Comisión Europea se había fijado en principio el objetivo de poner fin a los cambios en el 2019, pero el plan era demasiado ambicioso y el Parlamento Europeo propuso después que el último año con cambio de hora sea el 2021 (algo que a estas alturas parece improbable).
La voluntad de los eurodiputados era que los países que se quedasen con el horario de verano hicieran el último cambio este marzo, y los que optasen por el de invierno, el próximo octubre.
El comité de expertos nombrado por el Gobierno para decidir si España se queda con el horario de invierno o con el de verano no se pone de acuerdo sobre qué es lo mejor. Por ello, el Ejecutivo abrió un periodo de reflexión hasta el 2021 (el año acordado por las autoridades europeas para resolver el tema) que todo indica que se prolongará bastante más.
Al adelantar una hora los relojes, se retrasa una hora el amanecer. Si el día antes del cambio de hora el sol salía en torno a las 7 de la mañana, ahora lo hará alrededor de las 8 de la mañana. Sin embargo, con el alargamiento de las horas de luz a partir del equinoccio de primavera, unas semanas después del cambio de hora irá amaneciendo cada vez más temprano.

















