Unas obras tan esperadas como necesarias desde hace décadas.
Al fin, han dado comienzo las obras de construcción de un “carril bici” o “camino peatonal” en la antigua carretera de Cuenca, la prolongación de la popular “Cuesta de la Bolita” o de las “Cuevas” como suelen denominar algunos escritores e historiadores (Marino Poves, Manuel de la Ossa y Luis Rius) entre otros, Unas obras muy demandadas, necesarias porque se trata de poder garantizar al máximo la seguridad en el tramo entre el casco antiguo de Tarancon, principalmente “Curva de la Bolita” hasta la Ermita de Riánsares, alrededor de los 4,500 km.
Un proyecto del que ya en la década de los 80 se recogía en la desaparecida revista local Malena, su necesidad. Que solían contemplar en los programas electorales los partidos políticos desde aquella época y que hoy serán ya una realidades breve al haber comenzado las obras.
Es una necesidad que se acusa mucho mas entre los meses de febrero y agosto, por cuanto una vez que la la imagen de la patrona, Nuestra Sra de Riansares se traslada, como manda la tradición el 28 de enero el flujo de visitantes se multiplica por la zona. Ademas cuando llega el tiempo primaveral y, sobre todo, las mujeres van “hacer novenas” a pie por esa vía. Para garantizar el trafico y dar seguridad a los centenares de peatones se hacia necesario el ensanche de la vía y hacer un carril adicional para bicicletas y peatones que contempla el proyecto.
Incluido en los planes de obras de la Diputación de Cuenca, se hace realidad esta obra que ha comenzado con el allanamiento del arcén en el margen izquierdo dirección a la Ermita. Se ha iniciado a poco metros del paraje del Polvorín y se espera que para el 28 de enero, San Julián, cuando se traslade la imagen de nuevo a su Santuario se pueda realizar con las obras finalizadas.

















