Tarancón ha vivido una tarde de teatro espléndida con la representación de “Donde nacen las palabras”, una comedia fresca, divertida y sorprendentemente tierna que conquistó al público desde los primeros minutos. Con más de medio aforo, la sala presentó un ambiente cálido y expectante, ideal para disfrutar de una propuesta teatral que apuesta por el ingenio y el ritmo.
La obra, escrita y dirigida por Ángel Caballero, demuestra el buen pulso del autor para construir situaciones cotidianas elevadas al absurdo con una naturalidad desarmante. Su dirección marca un compás ágil, sin tiempos muertos, que permite que cada gag respire y que cada personaje brille con su matiz personal.
Las interpretaciones fueron, sencillamente, excelentes. El elenco mostró una química palpable, manejando con soltura tanto el humor verbal como el físico, y logrando que el público conectara de inmediato con la historia. Las risas fueron constantes, pero también hubo espacio para pequeñas reflexiones envueltas en humor sobre la comunicación, los malentendidos y ese universo invisible donde, tal vez, nacen las palabras.
El público de Tarancón respondió con entusiasmo, agradeciendo con aplausos largos una tarde de teatro que dejó muy buen sabor de boca. Una comedia que funciona, que entretiene y que vuelve a demostrar que la creación teatral actual goza de muy buena salud.
En definitiva, “Donde nacen las palabras” fue una velada divertida, cercana y muy bien hecha, que convirtió el teatro en lo que debe ser: un lugar donde compartir emoción, risa y talento.



















