Los relojes se adelantarán una hora durante la madrugada de este domingo, dando paso al horario de verano. En concreto, cuando el reloj marque las dos de la madrugada pasarán a ser las tres, por lo que esta noche se dormirá una hora menos.
El cambio de hora se aplica en todos los países de la Unión Europea, donde se mantiene la práctica de adelantar el reloj el último fin de semana de marzo y retrasarlo el último fin de semana de octubre. La mayoría de dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles, ordenadores o relojes digitales, realizan el ajuste de forma automática, por lo que el usuario no tiene que intervenir.
A pesar de ser una medida consolidada desde hace décadas, el cambio de hora sigue generando debate a nivel internacional. En los últimos años se han intensificado las discusiones sobre sus posibles efectos en la salud, como alteraciones en el sueño o en los ritmos biológicos, así como sobre el escaso ahorro energético que, según algunos estudios, genera en la actualidad.
La Unión Europea llegó a plantear hace unos años la posibilidad de eliminar los cambios de hora estacionales, aunque finalmente la medida no se ha aplicado y la normativa seguirá vigente, al menos, hasta finales de 2026.
Mientras tanto, como cada primavera, los relojes volverán a adelantarse esta madrugada para dar paso a días con más horas de luz por la tarde, una de las principales razones por las que se mantiene esta medida.





















