Durante la madrugada de este domingo, España retrasará una hora sus relojes para adaptarse al horario de invierno, cumpliendo así con la normativa europea que establece dos cambios horarios al año.
En concreto, a las tres de la madrugada serán las dos, lo que permitirá disfrutar de una hora más de sueño. A partir de este domingo, los días se acortarán progresivamente y anochecerá antes, una señal inequívoca de la llegada del invierno.
El objetivo de este ajuste es aprovechar mejor las horas de luz natural y favorecer el ahorro energético, aunque cada año se reabre el debate sobre la conveniencia de mantener estos cambios, que afectan al sueño y al ritmo biológico de muchas personas.
El horario de invierno se mantendrá vigente hasta el próximo mes de marzo de 2026, momento en que volverá a adelantarse una hora el reloj para recuperar el horario de verano.
Las autoridades recuerdan que este cambio afecta tanto a relojes analógicos como a algunos dispositivos electrónicos antiguos, aunque la mayoría de los teléfonos móviles, ordenadores y electrodomésticos inteligentes ajustan automáticamente la hora.


















