(Por Jesús Gabaldón Navarro)
Las bajas temperaturas no han podido con la ilusión y el trabajo de la comunidad parroquial Nuestra Sra de la Asunción para la representación del Belén Viviente en la explanada del Caño de Tarancón, Una novena edición que como has anteriores ha sido un nuevo éxito del grupo parroquial, dirigido por ´Raquel Calonge, que ha presentado dos nuevas escenas con relación a otras ediciones, ampliado los decorados y mejorado luz y sonido.
Centenares de personas completaron las alrededor de dos centenares de sillas preparadas al efecto en la bajada de la Cuesta de la Iglesias. Apostadas en los dos niveles de la zona amurallada en la Plaza del “Caño” y siguiendo desde lo alto de la murallas del templo parroquial Nuestra Sra de la Asunción.
Ataviados con trajes típicos de la época, alrededor del centenar de personas, unas 80 directamente en los personajes bíblicos. La narración en voz de María, en primera persona, cuenta desde la Anunciación por el Angel a María Hasta los 12 años de Jesus “perdido y hallado eh el templo”.
Los cambios más relevantes, dos escenas inéditas: la llegada de la Sagrada Familia a Jerusalén y la pérdida del Niño Jesús en el templo cuando tenía 12 años. Esta última escena abría la representación. De salida ha resultado sorprendente, pero luego como transcurre la representación se justifica
Con ese comienzo, la Virgen María va relatando cómo el ángel anuncia el nacimiento de Jesús, la visita a José, su encuentro con Santa Isabel, el anuncio a los pastores, la aparición de Herodes, la llegada de los Reyes Magos y el episodio del censo. La obra concluye con la búsqueda del Niño Jesús en el templo, donde es encontrado por José y María.
Como colofón, los fuegos artificiales anuncian que el Niño ha nacido y la representación Viviente de esos primeros años de Jesús han concluido en la plaza del Caño de Tarancon.
Recordamos que el Belén Viviente de Tarancón nació como una iniciativa solidaria para recaudar fondos destinados a la construcción de los salones parroquiales, un proyecto que ha sufrido retrasos y aumento de costes. Para apoyar esta causa, durante la representación se ha realizado un descanso durante el cual los participantes solicitan la voluntad al público.
Además, otras vías de recaudación implantadas el año pasado, 2024, como la venta de palomitas, crepes y algodón de azúcar, así como la rifa, de la que en 2024 se vendieron las 2.000 papeletas disponibles. Este año se han vuelto a preparar otras 2.000 creemos que se ha repetido el éxito.
En el Belén han participado gente de toda la parroquia: catequistas, coro, niños de catequesis y el propio párroco Miguel Alberto. Es un trabajo comunitario que une como grupo y nos ayuda a construir los salones parroquiales», confiamos. Sin duda que los más de dos meses de trabajo e ilusión han merecido la pena


















