Con la participación de toda la comunidad Escolar, después del brillante acto de graduación de alumnos, llegó el clásico festival fin de curso en el Colegio Melchor Cano. En el patio del centro, escenario de canchas deportivas, epicentro de la jornada de final de curso, antes fue del acto de graduación, en el que profesores, alumnos, familias y amigos, comparten la alegría a través de la convivencia multitudinaria, de alguna forma también intergeneracional.
Durante la misma, desde pinta caras, tatuajes, ajedrez, pesca con regalos sorpresa, chapas personalizadas, juegos de madera, pruebas para conseguir gemas, mechas de colores, entre otras actividades preparadas con ilusión para pequeños y mayores.
Fieles a la costumbre habitual de cursos anteriores, no falta el recorrido por el mundo a través de los sabores gracias al maravilloso puesto de comidas internacionales elaborado por las familias, propuestas exquisitas, desde Venezuela, España, Marruecos y Rumanía, maridando con bebidas para refrescar una tarde muy especial.
La solidaridad también fue protagonista a través del puesto benéfico de palomitas a favor de la asociación Cambiando Vidas con Elsa, al que se destinó íntegramente todo el dinero recaudado.
Tampoco faltaron los bingos y sorteos que repartieron ilusión y fantásticos premios: jamón, queso, productos personalizados del colegio, experiencias de spa y otras sorpresas más.





















