Numerosas personas han asistido a esta eucaristía que se celebra tradicionalmente para los fieles difuntos, tras la fiesta de todos los santos. En una tarde soleada y con buena temperatura se ha desarrollado la eucaristía que ha estado oficiada por D. José Remón de los Padres Franciscanos, auxiliado por el párroco de Ntra. Sra. de la Asunción Miguel Alberto en la homilía Remón se ha referido a la muerte como un paso hacia la vida eterna, y la importancia de esta celebración “para abrir a nuestros seres queridos una puerta hacia el cielo, las flores se secan y las lágrimas se evaporan, lo que realmente más les ayuda es la oración”.
Componentes de los coros parroquiales han puesto la nota musical a la celebración que se ha desarrollado en el paseo lateral derecho del camposanto bajo uno de los techados donde se ha colocado el altar y todos los elementos necesarios para la Eucaristía.
Tras la Misa muchos de los asistentes han aprovechado la tarde para visitar las lápidas de sus seres queridos en la jornada de difuntos.


















