La Eucaristía al aire libre en la calle que da nombre cantada por la Coral Malena epicentro de la celebración.
Como cada de junio, en el comienzo oficial del verano, la popular barriada de San Juan se prepara para honrar al patrón del barrio que de nombre, cuya imagen se venera en la Ermita que preside este barrio en el que concluyen varias calles de Tarancón.
Desde hace unas fechas, la directiva de la hermandad y las mayordomas que corresponde este 2026, están realizando las tareas de limpieza y acondicionamiento de la Ermita donde verana la imagen. Parea la víspera los vecinos están convocados para color las guirnaldas y gallardetes que indican que el barrio está en fiestas.
Para el dia 24, la Eucaristía en honor a San Juan Bautista se oficiará en la calle que lleva su nombre para poder acoger a las decenas de devotos que desde diferentes puntos de la ciudad acuden a la misma para mostrar la fe y devoción y acompañar a los vecinos actuales. La misa será cantada con las voces de la Coral Malena.
Tras el oficio religioso tendrá lugar la clásica invitación de la Hermandad a cuantos deseen un rato de convivencia ante la Ermita.
Por la tarde la verbena con Food On, música e hinchables, así como los churros y golosinas.
Este año como en el resto de fiestas de barrio, gracias a la ayuda del Ayuntamiento se ha rescatado los populares “torillos de fuego infantiles” y la traca final.
Las altas temperaturas, seguro que no impiden la fluencia de fieles a depositar los donativos y elevar plegarias al Bautista, cuya ermita permanecerá abierta toda la jornada, hasta después de los torillos de fuego.
La Ermita es la mas integrada en el casco urbano de la ciudad.
Es conocido que las Ermitas se construían a la entrada de los pueblos y ciudades, si bien luego se han sido integrando mas en al casco urbano, como ocurre con la de San Juan Bautista de Tarancón que está situada a la entrada del antiguo Camino Real de Madrid. Data, según los datos históricos de la ciudad, del siglo XVI. Dan fe su cornisa de ladrillo macizo de disposición geométrica y su elegante espadaña rematada por frontón clásico, también de ladrillo.
En su interior se venera al Cristo de la Buena Muerte al que era costumbre antigua encender una vela cuando una persona agonizaba y es que esta situada precisamente en el ultimo tramo camino del Cementerio Municipal. En alguna época sirvió como lugar para las autopsia de cadáveres.
Frente a la Ermita, se sitúa una cruz de piedra que marcaba la entrada al pueblo y hoy está en el cruce de la calle San Juan con Marcos Aniano y Ronda de San Isidoro.





















