La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Tarancón ha acogido en la tarde de Jueves Santo la solemne celebración de la Cena del Señor, uno de los actos litúrgicos más significativos de la Semana Santa, que reunió a numerosos fieles en un ambiente de recogimiento, fe y solemnidad.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades municipales, entre ellas el alcalde de Tarancón, José Manuel López Carrizo, acompañado por varios concejales de la corporación municipal, así como el presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías, Víctor Domínguez, además de representantes y miembros de todas las hermandades de la ciudad.
La eucaristía estuvo presidida por el párroco Miguel Alberto López, asistido por un grupo de monaguillos, en una celebración especialmente significativa dentro del calendario litúrgico de la Semana Santa.
Durante su homilía, el sacerdote recordó el verdadero significado de esta jornada, subrayando valores como la paz, el amor y la caridad, al tiempo que evocó el sacrificio de Jesucristo como cordero pascual.
Uno de los momentos más simbólicos de la celebración fue el tradicional lavatorio de pies, en el que el párroco lavó los pies a doce personas que representaban a los apóstoles, pertenecientes a distintas cofradías y movimientos religiosos de la ciudad, recordando el gesto de humildad y servicio de Jesús durante la Última Cena.
La celebración contó además con la participación del Coro Parroquial, que puso la nota musical a la liturgia con diferentes intervenciones que contribuyeron a realzar la solemnidad del acto. También miembros de Cáritas participaron activamente en la celebración a través de lecturas, peticiones y ofrendas.
Como marca la tradición del Jueves Santo, al finalizar la eucaristía se procedió a reservar el Cuerpo del Señor en un monumento especialmente preparado y decorado para la ocasión, donde permanecerá expuesto hasta el Viernes Santo.
En ese momento comenzaron las guardias de la Hermandad del Señor, popularmente conocidos como “Los Armaos”, que velarán al Santísimo durante toda la noche. La iglesia permanecerá abierta para la adoración y oración de los fieles, ofreciendo un espacio de recogimiento en uno de los momentos más intensos de la Semana Santa de Tarancón.






















