La Parroquia de San Víctor y Santa Corona de Tarancón ha acogido en la tarde de Viernes Santo la solemne celebración de la Pasión y Muerte del Señor, un acto litúrgico que ha reunido a numerosos fieles, llenando por completo los bancos del templo.
Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Tarancón, José Manuel López Carrizo, y el concejal de Obras, Julián Garrido, que quisieron acompañar a la comunidad parroquial en esta importante celebración religiosa.
Durante la ceremonia han participado en las lecturas miembros de distintos colectivos religiosos, que han intervenido en la lectura de la Pasión, uno de los momentos centrales de la liturgia de este día.
El acto ha estado presidido por el párroco Miguel Ángel Caballero, quien en su homilía ha destacado el significado trascendental de la muerte de Cristo dentro de la fe cristiana, en una celebración marcada por el recogimiento y la profunda devoción de los asistentes.
Uno de los momentos más emotivos ha sido la adoración de la Cruz. Tras ser descubierta del manto morado que la cubría, los fieles han ido pasando uno a uno para realizar una genuflexión en señal de respeto y veneración.
Posteriormente se ha procedido al reparto de la comunión, recordando el sacerdote que “esta no es una Eucaristía como tal”, ya que el Viernes Santo no se celebra misa, subrayando así la singularidad litúrgica de esta jornada.
Antes de concluir la celebración, el párroco ha animado a los presentes a participar en la Vigilia Pascual, que tendrá lugar mañana sábado a partir de las 23:00 horas en el mismo templo, recordando que se trata de “la celebración más importante del año litúrgico”.






















