Tarancón como cada año celebraba este lunes la fiestividad de San Blas, una costumbre ancestral que los taranconeros siguen fielmente para degustar la típica merienda: tortilla de patata, chorizos, panecillo y la naranja, lo tradicional es salir al aire libre, principalmente a la ermita de Riánsares, la jornada estaba muy agradable y se ha visto gran afluencia de público en la explanada de la ermita.
En el templo de la ermita, la imagen de San Blas junto a la reliquia del santo, situados en el altar ha recibido muchas visitas, que han aprovechado la jornada para visitar al mismo tiempo a la patrona de la ciudad, la Virgen de Riánsares que ya está dispuesta en su camerín hasta el próximo 15 de agosto que regresará de nuevo a Tarancón.
Un año más la celebración de San Blas ha estado presente en gran parte de los hogares taranconeros con la típica merienda y la convivencia entre familiares y amigos.




















