Con un patio de butacas casi al completo en el Auditorio Municipal de Tarancón se celebraba este martes 12 de septiembre el último de los espectáculos previstos en las Fiestas Patronales, un buen espectáculo que hizo reír y disfrutar de excelentes músicos y actores a los asistentes.
Maestrissimo es un espectáculo «allegro e molto vivace», a mitad de camino entre el concierto de cámara, la comedia satírica y el retrato de época, en el que se muestran, al más puro estilo Yllana, las aventuras y desventuras de un cuarteto de cuerdas en un período indeterminado entre los siglos XVII y XVIII (Barroco y Neoclasicismo).
Un músico de relleno, un segundón sin apellidos, pero con un talento descomunal, intentará progresar en el escalafón y alcanzar el título de maestrissimo. ¿Serán su talento y su genialidad suficientes como para hacerse un hueco en un mundo tan jerarquizado? ¿Conseguirá el prestigio que por derecho se merece?
Maestrissimo deleitó a los espectadores con una cuidadísima estética y unos personajes divertidísimos, abordando temas como la ética, la creación, la originalidad y el valor del arte en la sociedad, al mismo tiempo que repasa momentos cumbre de la música clásica.
Estos cuatro virtuosos son capaces de hacernos deshojar nuestras emociones con su maestría. Pero es que, además de interpretar música, el cuarteto actúa, se mueve, salta, gesticula, baila, interactúa con el público, en definitiva, y lo hace muy bien.
El público se divirtió de lo lindo durante los casi 90 minutos de la función. Ya se sabe que el respetable es el “jugador número doce” de Yllana colabora con la función, aplaude, canta, ríe, gesticula, siendo una parte importante del espectáculo. Y, ¡cómo no!, dos personas del patio de butacas entre ellas el concejal de cultura Raúl Añover acabaron en el escenario actuando (tocando unas campanillas) y siendo aplaudidos por los asistentes.

