La noche de hogueras en Tarancón, reúne a un número muy reducido de ellas en la víspera de San José por diferentes barrios en los aledaños del casco urbano, algunas en la barriada de San Víctor y Santa Corona, otras en la Plaza del Ayuntamiento como la de la Parroquia Ntra. Sra. de la Asunción o el grupo Caño Gordo.
Menor número de hogueras que en anteriores ocasiones, pero con igual intensidad se vive la tradición en Tarancón, grupos de familiares, (como la familia de los “Peseta”)amigos, vecinos etc,
En las diferentes hogueras a las que nos acercamos con nuestra cámara, la alegría, la convivencia y la cena compartida han sido las notas dominantes en esta noche de hogueras en Tarancón, que se resiste a desaparecer a pesar las escasas que hemos contabilizado 8 en total y la eliminación de la fiesta de San José en nuestra comunidad autónoma desde hace años.
Es una costumbre muy arraigada en Tarancón, aunque los cambios en los festivos merman la participación en esta agradable tradición, en la que la hoguera es el punto de reunión de amigos, vecinos, familias, donde hace años se quemaban los enseres en desuso, leña e incluso el clásico pelele muñeco de trapo que se elaboraba con ropa usada y se rellenaba de paja o papel, se manteaba durante toda la velada, para finalmente quemarlo en la hoguera.
El “pelele”, símbolo con el que despedíamos al invierno y dábamos la bienvenida a la primavera, cuya canción fuera inmortalizada por el grupo folclórico Caño Gordo en la que la letra dice más o menos así: “sube pelelito, sube a la Estación, a ver si te ganas para un pantalón, para un pantalón para una levita que te la está haciendo la hija la julita”.

















