El veterano “pintor”, actualiza con los pinceles las calles y plazas, actualiza en color, en base a fotografiás del pasado siglo (blanco y negro) refresca la memoria y reivindica la rehabilitación de numerosos puntos.
En colaboración con el Gobierno de Castilla la Mancha, una vez más, ya hubo otro proyecto a principios del nuevo siglo, se ha puesto en marcha desde hace unas fechas el programa de rehabilitación, regeneración del casco antiguo de Tarancón, con una dotación importante, mas de 2.400.000 euros, ha creado incluso una oficina de información para los interesados en actuar sobre el mismo. Un casco antiguo, en el que en algunos momentos se ha actuado, en el asfalto de calles, por ejemplo e incluso intento de regenerar algunos puntos, aunque no con los resultados deseados. Actuaciones, sobre todo en la primera década de este siglo, en los mandatos de Raúl Amores en la alcaldía, pero muy poco se ha llevado a cabo por los propietarios de los inmuebles de todo el casco antiguo, salvo, contadas excepciones que si han actuado rehabilitando edificios. En todo caso, han sido posiblemente actuaciones aisladas, que en la mayor parte de los casos (siempre hay alguna excepción) poco se ha pensado en la conservación de la zona.
En el deseo y la esperanza, porque no, de que llegue esa regeneración, nos queda al menos, la historia que cuenta cada una de las calles de la ciudad. El paisaje, lo que nos podrían contar “si las piedras hablaran”. A nadie se le esconde que la arquitectura, salvo la Iglesia Parroquial, Convento conocido de los Somascos, alguna muralla o los propios caños, poco más tiene de artístico a destacar, pero es no podemos obviar que cada calle, cada casa, tiene su carga nostálgica, los recuerdos para generaciones de taranconeros y taranconeras, que en estos momentos, vuelven a la retina a la memorias de los “mas mayores de Tarancón” e incluso comienza a tomar conciencia los “mas jóvenes que pueden pasar por estos puntos” algo cambiados, sin duda.
Entre tantas casas abandonadas, algunas en estado de ruina, no faltan algunas con riesgo de derrumbe, el artista autodidacta, veterano, de los taranconeros, preocupados, desde su juventud por la historia, costumbres, las tradiciones de Tarancón, Mariano Collado Parraga, en la paz de la jubilación, esta recuperando y dando color a nuestras calles y plazas, edificios, actualizando con la pintura al óleo, el callejero del casco antiguo de Tarancón. Evocando recuerdos, recordando personajes, establecimientos y actualizando unos paisajes que invitan a cuando menos conservar en las mejores condiciones.
Entrar desde la barriada de San Roque, por la calle Linde la Fuente, hasta la Plaza del Caño, con sus singulares rincones, con el fondo inconfundible de la Torre de la Iglesia. O bajar por la Cuesta del Peinado hacia ese mismo paraje con igual fondo, pero diferente angulo, con las luces, el color que imprime los pinceles de Mariano Collado Si subes las escalares de la Cuesta de la Iglesias, hasta el Arco de la Malena, el monumento mas fotografiado de la ciudad, ante la “giralda manchega”, dad un toque especial, recordando como era en el siglo pasado ese popular Arco, desde distintos perspectivas.
Desde la barriada de Santa Quiteria, por la calle de Cedazo, el alto o el bajo, hacia la Plaza de la Iglesias. Paralela a ella la calle de Arco, de paso obligado todavía para los desfiles procesionales de la Semana Santa o la de la Patrona en su carroza. Recordar la Plaza de la Constitución el edificio del antiguo Ayuntamiento, de antes de la década de los 70. O el templete de madera del centro, de la plaza. Una panorámica desde el edificio mas alto de esa emblemática plaza. Desde la misma, otros puntos de la Torre de la Iglesias.
Pasear por la calle Zapatería, centro comercial de la ciudad y comarca hasta la década de los 70, que inicio su “despoblación”. Recordar el kiosco de la “gorita” su inconfundibles color verde en la Plaza de Culebros.
Bajar al “Caño” por la calle del Agua o el Cantón, sus encantadores rincones para dirigirse hacia la zona centro, la expansión de la década de los 80, pero recordando tiempos anteriores, en la calle Antonio Machado, antes Capitán Herrera y el siempre recordado Teatro Cinema Alcázar e incluso la calle de la Estación, donde se conservas la única zona arbolada en el acerado que cuenta la ciudad en estos momentos.
NO ceja, Mariano Collado en seguir recordando la ciudad, de su niñez, sus deficiencias y encantos, su original, mas sentimental que artística de las angostas calles de la ciudad, titulo que obtuvo en 1921 y seguirá este hombre, que ha sido del grupo fundador de grupos como Caño Gordo, El Sotanillo. Miembro de la Comisión de festejos hasta pocos años. Profesional de la imprenta, donde, sin duda, el contacto con artistas, políticos, profesionales de la enseñanza, escritores, periodistas, despertó mas aún si cabe su interés por el taranconerismo, que ahora en forma de oleos esta dando vida, actualizando para conocimientos de unos y deleito de otros.
Asegura que tiene mas de tres centenares de trabajos ya acabados en base a las fotografiás de diferente época del pasado siglo. Todo ello, sin duda, bien merece una exposición, pero entre tanto, aquí hay otra pequeña muestra.






















