El 29 de marzo de 1925 se inaugura oficialmente el Hospital de Santa Emilia, nuestro Hospitalillo. Así 98 años y 24 días después desde la ARMH de Cuenca convocan a celebrarlo recordándolo en todas las facetas de su larga historia.
Allí nacieron muchos, otros fueron operados o atendidos durante mucho tiempo; allí murió Nino Bravo. Y también, no lo olvidemos, allí llegaron los heridos de distintos frentes en la guerra y médicos, enfermeras y técnicos de otras latitudes para combatir el fascismo que asolaría Europa. E igualmente allí murió la última víctima de la Prisión Central Monasterio de Uclés, que también merece nuestro recuerdo.
Celebremos su persistencia en un Tarancón donde para un edificio que se salva se pierden 20, hundidos en la desidia pues no dan beneficio o simplemente víctimas de una especulación que no entiende de historia ni de raíces.
Así pues, invitan a todos a sumarse, los 98 años de existencia del hospital son, sin duda, algo digno de celebrar.