La localidad de Tarancón ha vivido en la noche de este miércoles la tradicional celebración de las hogueras en la víspera de San José, una costumbre arraigada que, aunque cada vez con menor participación, sigue manteniéndose en algunos puntos de la ciudad.
En esta ocasión, han sido pocas las hogueras encendidas. Tan solo dos han destacado durante la noche. Una de ellas en el barrio de Santa Quiteria, donde vecinos y visitantes han disfrutado de un ambiente animado con cena de convivencia y el tradicional baile del “pelele”, uno de los momentos más característicos de esta celebración, con la presencia de Castilla La Mancha Media.
La otra hoguera ha tenido lugar en la calle Antonio Machado, organizada por la conocida familia “Peseta”, que un año más ha cumplido con la tradición, encendiendo su hoguera como viene siendo habitual.
Desde hace años, el hecho de que el día de San José no sea festivo ha influido en la reducción del número de hogueras. Solo cuando la víspera coincide en sábado suele incrementarse la participación y es más habitual ver diferentes barrios de Tarancón sumarse a esta costumbre.
Esta tradición, que simboliza la llegada de la primavera, tiene en el “pelele” uno de sus elementos más representativos. Tras ser manteado por los asistentes, el muñeco es arrojado al fuego como símbolo del fin del invierno y la renovación de una nueva estación.





















