La Diputación de Cuenca acoge desde este martes y hasta el próximo 30 de septiembre la exposición ‘La visita a España de la Reina María de Rumanía. Marzo-mayo de 1929’. Esta muestra recupera uno de los episodios más destacados de las relaciones entre ambos países. Además, permite acercarse a la figura de una de las personalidades más relevantes en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
La muestra ha sido inaugurada por el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana y la directora del Instituto Cultural Rumano en Madrid, María Floarea Pop. A la cita también han asistido la subdelegada del Gobierno, Mari Luz Fernández, la delegada provincial de Igualdad, Ana Eloísa Olmeda, la presidenta de Hisparucuenca, Violeta Vartic y diversas personalidades de la sociedad conquense.
Martínez Chana ha puesto en valor que la exposición permite “conocer mejor la historia de Rumanía y los profundos vínculos que unen a nuestros dos países”. Además, ha subrayado la importancia de acercar esta cultura a una provincia en la que la comunidad rumana constituye el 8% de la población con más de 16.000 habitantes.
El presidente ha lanzado un mensaje de agradecimiento a la población rumana que ha decidido establecerse en la provincia. Ha reiterado la importancia de defender esta postura de “brazos abiertos” en un contexto en el que llegan mensajes desde otras fuerzas políticas que van en el sentido contrario. “En la lucha contra la despoblación, la diputación de Cuenca tiene claro que si caminamos juntos somos mejores y somos más”, ha señalado.
Por su parte, la directora del Instituto Cultural Rumano en Madrid, María Floarea Pop, ha destacado que en el 145 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Rumanía y España, “cobra especial importancia poder hablar de la historia y de los lazos comunes, por este motivo es muy importante para la numerosa comunidad rumana que vive aquí poder reconectarse con sus propios orígenes”. Florarea ha destacado el carácter divulgativo de una muestra que combina documentos históricos y fotografías para acercar al público a la figura de la Reina María y al contexto de su viaje por España.
La presidenta de Hisparucuenca, Violeta Vartic, ha defendido que conocer la cultura de quienes conviven en una misma tierra favorece la convivencia, principal objetivo de la Asociación Hisparucuenca, con sede en Tarancón y delegación en Cuenca. Esta asociación cuenta con alrededor de 500 asociados y trabaja con el objetivo de crear una sociedad conquense “mejor, más asertiva y muestra de plena integración del colectivo rumano”.
La exposición, organizada por el Instituto Cultural Rumano en Madrid con la colaboración de la Diputación Provincial de Cuenca y Hisparucuenca-Asociación Hispano-Rumana de la Provincia de Cuenca, cuenta también con el patrocinio de la Fundación Globalcaja. A través de alrededor de una decena de piezas, entre documentos, fotografías e imágenes de época, procedentes de los Archivos Nacionales de Rumanía, la muestra permite seguir el itinerario que realizó la Reina María por España entre el 27 de marzo y el 3 de mayo de 1929. Además, permite acercarse a su dimensión personal, histórica y diplomática.
Esta muestra podrá visitarse de forma gratuita en el Salón de Actos de la Diputación de Cuenca hasta el 30 de septiembre. Posteriormente, se podrá visitar en Tarancón, del 2 al 23 de octubre en el marco de la Semana Cultural de Hisparucuenca.
La Reina María, una figura clave de la historia contemporánea de Rumanía
María de Rumanía fue una de las figuras más destacadas de la Rumanía del periodo de entreguerras. También, tuvo un papel relevante tanto en la vida pública de su país como en su proyección internacional. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, cuando ella y su marido accedieron al trono, defendió que Rumanía se situara junto a Inglaterra, Francia y Rusia. Durante el conflicto desarrolló una intensa labor de apoyo a las víctimas y posteriormente participó en la Conferencia de Paz de París de 1919, donde defendió los intereses de su país.
Su actividad diplomática la convirtió en una de las principales embajadoras de Rumanía en el periodo de entreguerras. En este contexto se enmarca su viaje a España de 1929, durante el que recorrió distintas ciudades de Castilla, Extremadura y Andalucía. Además, visitó Ceuta y Tetuán. Durante su estancia visitó, entre otros lugares, las instalaciones de la Exposición Iberoamericana de Sevilla y conoció los preparativos de la Exposición Internacional de Barcelona, en la que participaría Rumanía.
La muestra también permite acercarse a otras facetas de la personalidad de la soberana, desde su dimensión como “Reina Soldado”, comprometida con la vida social y militar de su país, hasta su interés por las tradiciones y la cultura popular rumana. Las imágenes de su diario de 1929 y las fotografías conservadas en los Archivos Nacionales de Rumanía permiten reconstruir aquel viaje y recuperar un episodio que forma parte de la historia compartida entre España y Rumanía.
