Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que se conmemora cada 28 de abril, UGT Cuenca ha celebrado hoy una concentración a las puertas de la sede del sindicato para reclamar a los poderes públicos su compromiso para afrontar los cambios necesarios que adapten la legislación preventiva a los actuales retos del mundo de trabajo.
El secretario general de UGT Cuenca, Vicente Martínez, apuntaba que la actual Ley de Prevención de Riesgos Laborales ha quedado obsoleta y necesita modificaciones urgentes para dar respuesta al importante número de accidentes laborales que se registran actualmente. Precisamente el pasado año, 2025, Cuenca fue la provincia con la tasa de incidencia de mortalidad más alta del país, y la segunda con mayor siniestralidad laboral.
“La realidad laboral ha cambiado mucho, en la actualidad estamos expuestos a muchos nuevos riesgos como los psicosociales, los relacionados con la digitalización, inteligencia artificial, nuevos empleos verdes, y la normativa no da respuesta ni cataloga estas nuevas amenazas. Necesitamos una Ley de Prevención de Riesgos Laboral del Siglo XXI. Los datos están ahí, en nuestra provincia 10 personas trabajadoras perdieron la vida por salir a trabajar en 2025. Y según los últimos datos oficiales ofrecidos por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, cuatro personas han perdido la vida en el trabajo en nuestra provincia entre enero y febrero de este año, la mitad de las muertes laborales de Castilla-La Mancha (8 muertes en la región). Y en ese periodo, se han registrado un total de 461 accidentes laborales, de los cuales 11 han sido graves. Estas cifras son inasumibles, y necesitan de acciones inmediatas y de una normativa que revierta estos alarmantes datos”.
Además, el responsable del sindicato en la provincia destacaba que, en la provincia de Cuenca, debido a sus características, es muy complicado llegar a todas las empresas y crear conciencia preventiva.
“Tenemos una provincia compleja, con una gran dispersión geográfica y un tejido empresarial formado fundamentalmente por pequeñas empresas donde no hay representación sindical. Eso hace muy complicado llegar a los trabajadores y trabajadoras. Además, a esto se une la falta de medios y personal en la Inspección de Trabajo”.
Martínez también ponía el acento en la necesidad de dar luz verde a una nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales que haga posible adaptar las medidas a la nueva realidad del mercado laboral, y en visibilizar las enfermedades profesionales.
