El problema del desabastecimiento de medicamentos en España no da tregua. Según los datos recogidos por LUDA Partners, que cuenta con más de 3.700 farmacias adheridas, en las últimas semanas se han notificado 11.785 incidencias de falta de suministro correspondientes a 1.538 productos farmacéuticos diferentes. Estas cifras reflejan la magnitud y diversidad de un fenómeno que lleva años enquistado en el sistema sanitario español.
Sin embargo, la principal novedad y que resulta especialmente llamativa es el ácido acetilsalicílico, principio activo de la aspirina, que aparece por primera vez entre los medicamentos con mayor número de faltas declaradas en España, representando el 4 % del total nacional.
La presentación afectada corresponde principalmente a un laboratorio que comercializa el medicamento en formato de 75 mg, envase de 30 comprimidos. Además, la lista de problemas de suministro de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) incluye la presentación de 100 mg, envase de 500 comprimidos, comercializada por otro conocido laboratorio de medicamentos genéricos de nuestro país y Aspirina Plus 500 mg/50 mg 20 comprimidos.
El mismo informe también detalla los problemas específicos que afectan a cada región.
En Castilla-La Mancha, los medicamentos con mayor número de faltas notificadas por las farmacias son los siguientes: Fixaprost, un colirio que combina latanoprost y timolol, indicado para el tratamiento del glaucoma y la hipertensión ocular. Amchafibrin (ácido tranexámico, utilizado para la prevención y el tratamiento de hemorragias). Kreon, pancreatina, indicado para la insuficiencia pancreática exocrina. Completando el top 5 Zaditen (ketotifeno, antihistamínico oftálmico para el tratamiento de la conjuntivitis alérgica), y Jorveza (budesonida oral, indicada para el tratamiento de la esofagitis eosinofílica).
Muchos de estos fármacos están destinados a pacientes crónicos, lo que amplifica la gravedad del problema, al tener en cuenta que el 54,3 % de la población mayor de 15 años padece al menos una enfermedad crónica. Cifra que aumenta de forma notable entre los mayores de 65 años, donde el 40 % de los hombres y el 44 % de las mujeres presentan dos o más patologías crónicas. Según recoge el Documento de Desarrollo 2025–2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Ministerio de Sanidad.
Un problema enquistado con múltiples causas
La aparición del ácido acetilsalicílico entre los medicamentos con más faltas notificadas refleja la presión que soporta desde hace años el sistema de suministro farmacéutico en España. Detrás de este fenómeno confluyen distintas causas coyunturales, como el aumento puntual de la demanda en determinadas épocas del año, el incremento de los costes de producción, las tendencias impulsadas por las redes sociales o los conflictos internacionales que continúan tensando la cadena global de suministro.
A estos factores se suman otros problemas estructurales señalados por el sector, como determinadas políticas administrativas o el bajo precio de algunos medicamentos, que dificultan su rentabilidad y producción.
No obstante, esta situación no es exclusiva de España. Otros países de nuestro entorno también afrontan problemas de abastecimiento similares. En este contexto, contamos con una ventaja diferencial: ser el primer país en disponer de una herramienta tecnológica, llamada LUDA, capaz de localizar en tiempo real medicamentos en farmacias de todo el territorio nacional. Una solución que aprovecha la capilaridad del sistema farmacéutico español y refuerza la colaboración entre profesionales para mejorar el acceso de los pacientes a sus tratamientos.

