(Por Jesús Gabaldón Navarro)
Desde el medio dia del sábado, la localidad de Belinchón, con la llegada de la Banda de Música, a la que se recibe en la entrada del pueblo, tanto por las autoridades locales, como la danza, mayordomos y vecinos en general. Tras lo cual se vive el pregón de las fiestas, sin olvidarse de visitar a los residentes de la Sagrada Familia. Este año además en las vísperas con la espectacular actuación de la afamada orquesta Panorama que fue el centro de atención de la comarca e incluso de la autonomía de Madrid, Belinchón es la población conquense que da entrada a nuestra provincia desde esa autonomía¡
Ha vivido el día grande de las fiestas, el domingo, en honor del Cristo Arrodillado, patrón de la ciudad, al que se tiene gran devoción en toda la comarca. La misa mayor, con brillantez, oficiada por el párroco y vicario de San Víctor y Santa Corona de Tarancón Carlos Herraiz Ayllón ha contado con la presencia de autoridades, como la Senadora María Jesús Bonilla, alcalde de la comarca, como el de Tarancón, José Manuel López o el de Huete Fran Doménech, así como concejales, del grupo popular de Tarancón con el portavoz en el Ayuntamiento Miguel A. Igualada y otros pueblos de la comarca, acompañando al de Belinchón Jesús López, corporación municipal y mayordomos.
Tras la solemne y brillante Eucaristía, exhibición y pleitesía ante la imagen del Cristo Arrodillado a cargo de la popular y ancestral Danza, con sus singular y florido traje.
Abriendo la comitiva oficial hasta la plaza del Ayuntamiento de Belinchón para llevar a cabo la clásica exhibición de la Danza con los diferentes números incluido las cintas.
Las altas temperaturas de la mañana dieron lugar a tiempo tormentoso por la tarde con lluvia en varias ocasiones que como es lógico afectó a la procesión, principalmente a presencia de visitantes en las calles. Pero no a la devoción y la brillantez con la que acompaña la Danza, desde la salida del templo hasta el regreso y con ellos, mayordomos, autoridades y vecinos en general.
Belinchón empieza con brillantez sus fiestas en honor al Cristo Arrodillado y seguirá, desafiando las condiciones meteorológicas si es preciso. Porque allá donde haya un belinchonero o belinchonera, su corazón, el pensamiento está en estos días, en “Cristo Arrodillado, su danza”.

