Este sábado, la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica celebrará en el cementerio nuevo de Uclés el homenaje anual a las víctimas asesinadas en la Prisión Central Monasterio entre enero de 1940 y enero de 1943, así como a los fallecidos en el campo de concentración y en el hospital militar republicano de Uclés. El acto dará comienzo a las 11:30 horas y coincidirá con el vigésimo aniversario del primer homenaje público que se realizó en abril de 2004, al que asistieron cerca de 1.500 personas, muchas de las cuales ya no están entre nosotros.
En esta edición especial, por primera vez se leerán en voz alta los nombres de quienes murieron en el hospital militar republicano entre septiembre de 1936 y marzo de 1939, cuyas identidades han podido ser documentadas recientemente por la asociación. Además, se rendirá tributo a los presos asesinados en el campo de concentración, ampliando así la memoria de todas las víctimas del franquismo vinculadas a este enclave.
El acto incluirá la tradicional ofrenda floral, así como la lectura de poemas de autores como Blas de Otero, León Felipe, Antonio Gamoneda y Juan Gelman, en un gesto cargado de emoción y compromiso con la memoria y la dignidad.
Este año, la conmemoración contará con la presencia institucional de Zoraida Hijosa, directora general de Memoria Democrática; Mª Ángeles Martínez, diputada de Cultura de la Diputación de Cuenca; y Mª Luz Fernández, subdelegada del Gobierno en la provincia, cuya participación ha sido especialmente agradecida por la organización.
Casi 21 años después de la fundación de la asociación, sus miembros continúan firmes en su propósito de rescatar del olvido a quienes fueron represaliados por defender la democracia, la educación y la justicia social. En palabras de sus impulsores, “seguimos luchando por recordar con orgullo a quienes se atrevieron a alterar el statu quo, que abrieron escuelas, defendieron la República y fueron perseguidos por ello”.
La asociación subraya la necesidad de seguir visibilizando estas historias y reflexionar como sociedad sobre lo ocurrido. “Silenciar no cura las heridas. Hubo violaciones de derechos humanos por parte de la dictadura, y recordar es una forma de hacer justicia histórica”, señalan. Como testimonio de esa represión, recuerdan las palabras de una vecina de Barajas de Melo: “En el año 56 nos dejaron en paz; se ve que supimos humillarnos bien”.
Con este homenaje, la asociación reafirma su compromiso con la verdad, la justicia y la memoria, abriendo un espacio de recuerdo y dignidad para quienes durante décadas fueron condenados al olvido.

