La visita institucional celebrada en Paredes con motivo de la celebración de su patrón, San Isidro, con presencia de la Delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Miriam López, volvió a poner de manifiesto el creciente rechazo social a los proyectos de macroplantas de biometano y macrogranjas previstos en distintos municipios de la comarca y en concreto a la macroplanta de metano proyectada en el Término municipal de Huelves.
Durante el encuentro, vecinos integrantes de la plataforma “Huelves y Paredes Limpios y Verdes”, integrada en Pueblos Vivos Cuenca, trasladaron directamente su preocupación por la proliferación de este tipo de proyectos industriales en el medio rural conquense. Entre los asistentes se abordó especialmente la situación de la macroplanta proyectada en Huelves, así como otros proyectos previstos en Tarancón y Campos del Paraíso, además de la planta ya en funcionamiento en Belinchón. Según trasladaron varios asistentes, durante la conversación mantenida con la Delegada se defendió la necesidad de apostar por instalaciones de menor tamaño, ubicadas allí donde realmente se generan los residuos y no en función de la proximidad a infraestructuras gasísticas. También se habría reconocido que proyectos como el de Belinchón suponen un modelo cuestionable y que las empresas deberían estar obligadas a desarrollar sistemas de gestión más controlados y dimensionados a la realidad del territorio.
El Ayuntamiento de Huelves rechaza el proyecto
Desde la plataforma vecinal se insistió en la preocupación existente por la falta de herramientas reales que tienen pequeños municipios para frenar este tipo de iniciativas. En este sentido, recordaron que el Ayuntamiento de Huelves, municipio de apenas 105 habitantes, aprobó por unanimidad en sesión plenaria celebrada el pasado 15 de abril de 2026 un manifiesto contrario a la implantación de plantas de biometano en su término municipal. No obstante, el municipio carece actualmente de Plan de Ordenación Municipal, lo que limita enormemente su capacidad normativa y urbanística para regular o impedir la implantación de macroproyectos industriales de estas características, a diferencia de otros municipios de mayor tamaño. Dadas las declaraciones de representantes políticos de la Junta, según las cuales los ayuntamientos deciden sobre su municipio, la plataforma vecinal recuerda: “Los gobernantes deben ser consecuentes con su compromiso de que allá donde el pueblo dice no, por pequeño que sea, no se pondrá la macroplanta de metano. Y que mientras esto no quede claro institucionalmente y legalmente las plataformas desconfiamos de políticos con ese doble mensaje.”
Fuertes impactos en la zona
Los colectivos ciudadanos recuerdan además la enorme desproporción existente entre las dimensiones del proyecto y la realidad del municipio. La planta proyectada en Huelves prevé tratar aproximadamente 233.000 toneladas de residuos al año, mientras que el municipio genera menos de 5.000 toneladas anuales y además estos residuos locales ni siquiera serían tratados en dicha instalación. Esto implicaría la llegada masiva de residuos procedentes de otros territorios.
Según los datos manejados por la plataforma, el volumen previsto equivaldría al tratamiento de cerca de 900 toneladas diarias de residuos orgánicos para su transformación en metano. Esta actividad implicaría además un importante impacto logístico y circulatorio, con una estimación de entre 73 y 138 camiones diarios atravesando carreteras y municipios de la comarca para el transporte de residuos y digestato.
Los vecinos alertan de que este modelo industrial resulta incompatible con el desarrollo rural que se intenta promover en la zona, basado en la agricultura y ganadería sostenibles, la viticultura ligada a la DO Uclés, el turismo rural, el patrimonio cultural y monumental vinculado al Monasterio de Uclés, así como la promoción del Camino de Santiago y del Camino de Uclés.
Desde las plataformas ciudadanas se insiste en que Castilla-La Mancha no puede convertirse en un territorio de sacrificio para albergar residuos procedentes de otros lugares, poniendo en riesgo la calidad de vida, el paisaje y el futuro económico de los pueblos.
Finalmente, los colectivos convocantes animan a toda la ciudadanía a participar en la manifestación convocada para el próximo 31 de mayo en Cuenca, coincidiendo con el Día de Castilla-La Mancha, bajo el lema “No somos territorio de sacrificio”. La movilización comenzará a las 11:30 horas en la Plaza Mayor de Cuenca.


