To get a practical reference, most users usually look at best online casinos, assuming they check the licence carefully. A live lobby appeals to fans with real-time streams, and the stream quality define the entire experience. Good customer service makes the tone whenever questions arise, particularly if clear answers are available. Cash-outs reveal the honest side behind a casino, so clear limits and prompt handling inspire trust. Safer gambling should stay in focus, so reality checks and clear budgets really support the player. A proper licence is the first thing to check, because it proves that the operator follows firm standards. Promotions look tempting, yet their real value rests on the wagering terms, which deserve a careful look. Banking methods ought to be convenient, and the withdrawal speed is usually one of the most telling signs of a honest brand. The selection tends to be broad, from video slots to roulette, giving users real choice. A live lobby appeals to players with real-time streams, and the stream quality shape the overall atmosphere. Good customer service makes the difference whenever questions arise, especially if quick replies are on hand. Cash-outs reveal the true character behind a casino, so clear limits and quick processing earn confidence. Safer gambling should stay central, so reality checks and clear budgets truly safeguard the user. A valid licence is the essential thing to verify, because it shows that the platform meets strict requirements. Bonuses draw attention, yet their true worth depends on the playthrough conditions, which repay a close review. Deposit choices should be flexible, and the payout time is often one of the clearest indicators of a fair site. The game library is generally wide, from classic slots to baccarat, bringing players plenty of options. A live casino attracts users with real dealers, and the betting limits drive the whole session. Helpful support sets the standard when problems show up, above all if live chat are easy to reach. Withdrawals show the real nature of a casino, so reasonable checks and steady speed build loyalty. Responsible play has to stay a priority, so deposit limits and calm habits always protect the account holder. A valid licence is the key thing to confirm, because it shows that the platform respects strict rules. All in all, a thoughtful decision depends on evidence, so compare calmly, verify details and keep control.

Un torrubiano, héroe de la Guerra del Rif

Un torrubiano, héroe de la Guerra del Rif

(fotografía de Juan Ángel Poveda Torres, con el uniforme de su regimiento, instántanea de 1920 que pertenece al archivo de Ángel Poveda Fernández. Foto coloreada por: Art Madrid Vintage.)

En este año 2021 en que se cumple el centenario de los tristes acontecimientos que han pasado a la historia como el ‘Desastre de Annual’, dentro de la Guerra de Marruecos, que puede decirse que culminó con más bajas que supervivientes, la localidad de Torrubia del Campo (Cuenca) cuenta con un hijo ilustre que combatió en ella. Se trata de Juan Ángel Poveda Torres, que nació en este municipio conquense el 20 de octubre de 1898.

A los 20 años de edad fue llamado a filas por el Ejército Español y destinado a África donde vistió el uniforme del Regimiento de Caballería Cazadores de Talavera Nº15, con sede el Palencia. El 20 de agosto de 1921 embarcó en Santander en el vapor Legazpi, camino de Ceuta adonde llegó cuatro días después.

Su regimiento tuvo la base en Larache (hoy territorio marroquí), donde estuvo hasta 18 de diciembre de ese mismo año, cuando le fue encomendada una difícil tarea, que necesitó un amplio despliegue de fuerzas y medios y que se saldó con numerosas víctimas. Se trataba de la toma del Collado de Afernun, dentro de la cabila de Beni Arós, que se desarrolló los días 19, 20 y 22 de ese mes. Poveda Torres tuvo una importante participación en esta operación, a las órdenes del general Marzo y del coronel Serrano, que mandaban las diferentes columnas que fueron necesarias para culminar con éxito la tarea encomendada, dado lo escarpado del terreno, en el que los magrebíes se movían como pez en el agua, escondiéndose en cualquier resquicio del terreno y atacando con saña al enemigo.

Tras la toma de esta posición el torrubiano permaneció en dicho lugar hasta bien entrado el mes de abril de 1922, que con sus compañeros fue trasladado a Megaret y Larache.

El 10 de septiembre terminó su periplo en tierras africanas, embarcando en el vapor Capitán Lezama camino de Gijón (Asturias) y del acuartelamiento de Palencia.

El 24 de diciembre recibió la denominada ‘licencia ilimitada’ terminando su labor en el ejército español.

Su vida transcurrió entre los municipios conquenses de Torrubia del Campo, de donde era su madre, y Barajas de Melo, donde nació su padre, además de en la localidad madrileña de Arganda del Rey, donde se casó y tuvo tres hijos, uno de los cuales murió con cortísima edad. Poveda Torres falleció en Arganda en 1984