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Asaja advierte que el olivar de Cuenca tardará 10 años en recuperar su potencial productivo y pide medidas específicas

Asaja advierte que el olivar de Cuenca tardará 10 años en recuperar su potencial productivo y pide medidas específicas

El secretario general de ASAJA Cuenca, Manuel Torrero, ha estimado en una media de 10 a 12 años el tiempo que tardará el recuperar su capacidad de potencial productivo el olivar de la provincia que se vio afectado por el temporal Filomena y ha pedido a la Junta  que tenga en cuenta las características especiales que este cultivo tiene en nuestra provincia, “con un clima y unas condiciones agronómicas muy distintas al que puede tener el olivar de Toledo o Ciudad Real”.

Torrero ha indicado que el borrador de la Orden de ayudas al olivar afectado por Filomena que ha elaborado la Consejería de Agricultura no contempla las particularidades del olivar conquense y considera totalmente insuficientes las medidas que recoge. Por este motivo ha pedido  al gobierno regional “sensibilidad” y un plan específico de recuperación del olivar de la provincia de Cuenca, “la Orden debería haber ido más allá y haber incidido en la recuperación del potencial productivo”.

El secretario general ha recordado que ASAJA Cuenca ha mantenido contactos con el presidente de la Diputación de Cuenca para diseñar un plan de medidas basadas en la estimulación del crecimiento vegetativo con apoyo a acciones como podas, fertilizantes, fitosanitarios…etc, así como ayudas a las cooperativas que también se van a ver muy afectadas por la merma de producción.

En los últimos años se han hecho importantes inversiones en el olivar conquense y en las cooperativas. La merma de producción puede suponer un golpe definitivo, “con riesgo de abandono de miles de árboles por falta de rentabilidad y problemas para las cooperativas, que han realizado inversiones y que pueden tener falta de liquidez a  la hora de afrontar los pagos si no tienen producción de aceituna que transformar en aceite”.

La estimación de árboles afectados es  de más de 100.000 con una pérdida de capacidad productiva que puede rondar un 30 ó 40 por ciento.

 

Tormentas  de junio

Por lo que  respecta a las tormentas del mes de junio, el secretario general de Asaja Cuenca ha estimado que en total unas 30.000 hectáreas de herbáceos, viña y ajo de la provincia de Cuenca han sufrido daños por pedrisco en los fenómenos tormentosos que se han registrado desde el 29 de mayo al 19 de junio afectando a una treintena de términos municipales.

Los cultivos herbáceos  han sido los más dañados con 22.000 hectáreas, el viñedo tiene daños en  unas 3.500 hetáreas y el ajo en 3.000 héctareas.

Una de las tormentas que más daños causó fue la del 19 de junio en la zona del Vale de Altomira, con más de 2.500 hectáreas de cereal y girasol afectadas en muchos casos en un 90 por ciento.

Campaña cereal

El secretario general de ASAJA Cuenca se ha referido a la previsión de la campaña del cereal que se presenta como “normal” con rendimientos medios que oscilan entre los 3.200 y 3.700 kilos por hectárea.

Torrero ha afirmado que la siega comenzó hace unas semanas pero que se ha visto paralizada por las temperaturas y las lluvias. Los primeros datos indican una calidad del grano buena por encima de 62-63 kg/hectólitro, con buen peso específico.

En cuanto a los precios, Torrero ha afirmado que aunque han subido en relación a las mismas fechas del año pasado, “hay que tener en cuenta el incremento de los costes de combustibles y fertilizantes. No podemos llevarnos a engaño y quedarnos en el incremento de precios sin tener en cuenta lo que está ocurriendo con los insumos”.

A este respecto ha recordado que si el año pasado la tonelada de cebada estaba en 150-155 euros, ahora supera los 200 euros, “sin embargo los datos de cotización de fertilizante nos indican que para la próxima campaña van a ser un 85 por ciento más caros, lo que ganamos por un lado lo perdemos por otro. La situación de los precios es coyuntural”.