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UPA amenaza con movilizaciones en septiembre si continúa el desprecio a los avicultores

UPA amenaza con movilizaciones en septiembre si continúa el desprecio a los avicultores

Los productores de carne de pollo, la fuente de proteína animal más consumida de España, afrontan el mes de agosto con los costes disparados y con una enorme incertidumbre de cara a los meses de septiembre y octubre. La causa, según la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, es que las integradoras no están pagando un precio justo por el trabajo de crianza y engorde que realizan los granjeros, un trabajo cuyos costes están disparados.

El tórrido mes de julio que acabamos de sufrir ha complicado aún más la situación de los granjeros, pues los costes energéticos para refrigerar las instalaciones y mantener el bienestar animal se han disparado para las casi 5.000 granjas que producen carne de ave en España.

La organización agraria UPA, que lleva varias semanas exigiendo a las integradoras que trasladen a los granjeros el incremento del precio del pollo que están pagando los consumidores, ha explicado que estas grandes empresas siguen sin respetar la Ley de la Cadena Alimentaria, al no estar reconociendo el incremento de costes de los productores.

Otoño caliente en la avicultura

“Lo estamos pidiendo por activa y por pasiva”, reconocen desde UPA, “si no hay incremento del precio pagado a los granjeros habrá protestas frente a las integradoras y su patronal”, advierten. En España, el sector avícola tiene una fuerte estructura oligárquica: más del el 80% de los pollos sacrificados en España son procesados en apenas diez empresas integradoras. “Su poder es enorme, y su responsabilidad, también”, aseguran desde la organización agraria.

“Solo pedimos lo que es justo”, remarcan, “que los granjeros perciban por su trabajo un precio adecuado al incremento de costes que acarrean”. Hoy por hoy, los granjeros apenas perciben 0,15 euros de los 3,29 que pagan los consumidores por el kilo de pollo, menos de un 5%.

El sector avícola es un sector joven y con posibilidad de ser rentable, pero acarrea un gran endeudamiento, de más de 500 millones de euros en su conjunto, debido a las inversiones necesarias para modernizar las granjas.
UPA reiterado su exigencia al Gobierno y a las Comunidades Autónomas que actúen para lograr que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria y se cubran los costes de producción de los granjeros.