To get a practical reference, most users usually look at best online casinos, assuming they check the licence carefully. A live lobby appeals to fans with real-time streams, and the stream quality define the entire experience. Good customer service makes the tone whenever questions arise, particularly if clear answers are available. Cash-outs reveal the honest side behind a casino, so clear limits and prompt handling inspire trust. Safer gambling should stay in focus, so reality checks and clear budgets really support the player. A proper licence is the first thing to check, because it proves that the operator follows firm standards. Promotions look tempting, yet their real value rests on the wagering terms, which deserve a careful look. Banking methods ought to be convenient, and the withdrawal speed is usually one of the most telling signs of a honest brand. The selection tends to be broad, from video slots to roulette, giving users real choice. A live lobby appeals to players with real-time streams, and the stream quality shape the overall atmosphere. Good customer service makes the difference whenever questions arise, especially if quick replies are on hand. Cash-outs reveal the true character behind a casino, so clear limits and quick processing earn confidence. Safer gambling should stay central, so reality checks and clear budgets truly safeguard the user. A valid licence is the essential thing to verify, because it shows that the platform meets strict requirements. Bonuses draw attention, yet their true worth depends on the playthrough conditions, which repay a close review. Deposit choices should be flexible, and the payout time is often one of the clearest indicators of a fair site. The game library is generally wide, from classic slots to baccarat, bringing players plenty of options. A live casino attracts users with real dealers, and the betting limits drive the whole session. Helpful support sets the standard when problems show up, above all if live chat are easy to reach. Withdrawals show the real nature of a casino, so reasonable checks and steady speed build loyalty. Responsible play has to stay a priority, so deposit limits and calm habits always protect the account holder. A valid licence is the key thing to confirm, because it shows that the platform respects strict rules. All in all, a thoughtful decision depends on evidence, so compare calmly, verify details and keep control.

Aida Sanz paciente oncológica de Tarancón muestra su preocupación e impotencia ante la falta de cobertura de la Seguridad Social a determinados medicamentos que necesita para su tratamiento

Aida Sanz paciente oncológica de Tarancón muestra su preocupación e impotencia ante la falta de cobertura de la Seguridad Social a determinados medicamentos que necesita para su tratamiento

La historia que nos relata Aida Sanz vecina de Tarancón es realmente dramática, el cáncer le ha cambiado su vida por completo, no solo por lo que supone enfrentarse a una enfermedad de estas características, sino también por la situación económica que atraviesa a raíz de la misma.

Según nos cuenta, su particular calvario y el de otros muchos pacientes oncológicos como ella que necesitan una serie de medicamentos para seguir su tratamiento, comienza al darse cuenta que muchos de los fármacos necesarios no los cubre la Seguridad Social, tienen que costearlos por sus propios medios.

Aida Sanz tiene 30 años y fue diagnosticada de cáncer de mama el 10 de febrero de 2021, tras haberle practicado dos biopsias y en un primer momento haberla tratado como una simple mastitis o infección de la mama, 8 días después el 18 de febrero comenzó realmente el calvario, le practicaron su primera quimioterapia y a los tres días comenzaron los efectos secundarios que a día de hoy sigue sufriendo. Le dieron 6 ciclos de quimioterapia con un intervalo de 21 días entre cada uno de ellos, y finalmente el 15 de julio le practicaron una mastectomía radical total modificada, es decir le quitaron el seno dañado y los ganglios linfáticos de la axila.

Poco después comenzó un tratamiento de «vacunas» en su caso por su portacad que tiene una duración de un año pero que ha tenido que paralizar porque ha comenzado con otro tratamiento de radioterapia (30 sesiones) y no son compatibles ambos tratamientos.

La llegada de esta enfermedad para Aida Sanz ha supuesto tener que paralizar su vida y comenzar de cero otra vez con todo lo que conlleva: Efectos secundarios como vómitos, mareos, pérdida de apetito, bajada de defensas, e incluso daños psicológicos.

[quote bcolor=»#ef26d4″]Aída relata que «no sabes cómo vas a gestionar la enfermedad, cómo lo va a aceptar tu pareja, familia, cómo se lo voy a explicar a mi hija, o cómo voy a sentirme sin pelo, o cuando te veas sin un pecho«, en el aspecto laboral también ha cambiado su vida «porque ya no puedes trabajar y te ves en casa sin poder hacer prácticamente nada salvo los días que te encuentras bien que son los menos»,  además la economía familiar se va al traste ya que no tienen ayudas de ningún organismo.[/quote]

[quote bcolor=»#ef26d4″]Para Aida Sanz la situación económica es precaria ya que al no poder trabajar y solo percibir la incapacidad temporal ( 300 euros) y con lo que su pareja aporta «nos hemos visto desbordados ya que no es que no llegas a fin de mes, es que no llegas ni al día 15, porque todo lo que ganas es para pagar».[/quote]

[quote bcolor=»#ef26d4″]Por otra parte se puso en contacto con la AECC la Asociación de Lucha Contra el Cáncer, y la ayuda que recibe de la misma es psicológica y social a la espera de si le conceden la ayuda del alquiler «que ellos tienen para 6 meses pero me van a conceder por solo 3 meses cuando a mi tratamiento le queda un año todavía«.[/quote]

[quote bcolor=»#ef26d4»]La Seguridad Social no cubre apenas nada, los sujetadores de prótesis y las prótesis no son nada baratos que como mínimo «te dejas entre 100 y 300 euros, las cremas de radioterapia oscilan entre los 25 ó 50 euros por tubo y en la mayoría de los casos necesitamos 3, las personas que tienen PICC por donde les aplican la quimioterapia, el forro para la ducha no lo cubre y son casi 30 euros, la alimentación especial que tenemos que comenzar, las bandas de rehabilitación para el linfedema que nos sale a todas son más de 50 euros y las mangas de compresión más de 20 euros además de ir al dentista a ponerte flúor y todo lo que te saquen».[/quote]

[quote bcolor=»#ef26d4″]En fin son tantas las necesidades que tienen estos pacientes oncológicos que sería innumerable explicarlas todas, «no sé de dónde pretenden que saquemos el dinero para cubrir todos esos gastos que son tan necesarios para nosotras, no son caprichos son por una maldita enfermedad», indica Aida Sanz.[/quote]

[quote bcolor=»#ef26d4″]Por último agradece a «mis chicas y a un proyecto social que tengo en las redes sociales @aida_proyectoconocenos, hay veces que entre todos los que formamos parte de él nos ayudamos«, tiene palabras de agradecimiento también para Lucía Sierra Cano que con su proyecto efectopuravena «nos ayuda a las pacientes oncológicas con sus jornadas de bienestar gratuitas, ya que sin ella no podríamos seguir adelante».[/quote]

Un testimonio como el de otros muchos pacientes oncológicos, que ven con impotencia la falta de cobertura de la Seguridad Social ante innumerables dispositivos y medicamentos que son tan necesarios para el día a día de los enfermos de cáncer.

Desde estas líneas mostramos nuestra solidaridad con todos ellos, para continuar esta lucha contra el cáncer y lograr no solo avances en los tratamientos de la enfermedad sino también una cobertura más amplia de la Seguridad Social de dispositivos y medicamentos.