Según se van acercando los meses de verano conviene hacer un pequeño inventario con los ventiladores y demás electrodomésticos que utilizamos para combatir el calor, para evitar así sorpresas en el último momento. Quizás sea también la ocasión ideal de renovar y desechar aquellos que hacen mucho ruido.
Sobre todo si tenemos en cuenta cómo han evolucionado los ventiladores sin aspas, contamos con una variedad de modelos que nos permitirán elegir la mejor solución para nuestros hogares.
Sin duda, los ventiladores clásicos han hecho bien su trabajo durante mucho tiempo y aunque el movimiento de sus aspas es hipnótico, siempre han tenido aparejado el problema de ser un poco ruidosos, algunos más que otros.
Además, no es uno de los aparatos más seguros que existen, en especial para los más pequeños de la casa a quienes la curiosidad les puede. De la misma manera que si tenemos mascotas rondando por la casa, esto puede convertirse en un problema.
Por este motivo diversas compañías desarrolladoras de electrodomésticos han creado lo que conocemos como ventiladores sin aspas, aunque a decir verdad esto ventiladores sí tienen aspas, pero están situadas estratégicamente para que no se vean y no supongan un problema de seguridad.
¿Cómo funcionan los ventiladores sin aspas?
Esta variedad de modelos de ventiladores sin aspas (para ser más correctos habría que añadir visibles) mueven el aire mediante un silencioso motor que acciona unas pequeñas aspas situadas en el interior del aparato.
Concretamente en la base del ventilador se encuentran las tomas de aire y un sistema insonorizado que permite absorber el aire próximo, distribuirlo equitativamente y canalizarlo de forma silenciosa hasta la parte superior del ventilador.
Esto se hace mediante unas aletas, cuyo diseño redondeado y ubicación están pensados para reducir el ruido a lo mínimo posible y para direccionar el aire de forma eficaz de tal forma que tenga la suficiente fuerza para ser expelido en la parte superior.
Es entonces cuando el aire comienza a salir manera uniforme por unas estrechas boquillas situadas alrededor del aro superior, permitiendo una refrigeración más eficiente y continuada ya que se trata de un chorro de aire estable que no va por oleadas como los ventiladores de aspa tradicionales.
Por último, se crea un flujo de aire suave alrededor del ventilador que ayuda a la refrigeración de la habitación en la que se encuentre el ventilador sin aspas.
Efecto vacío
Una vez más la física acude en ayuda de los creadores de este tipo de artilugios. En este caso nos referimos al efecto vacío que ocurre cuando se expulsa el aire, gracias al cual la absorción de aire del exterior es 15 veces más veloz que la propia expulsión del aire. Esto añade más potencia al ventilador de forma natural sin sumar ruidos.
En resumidas cuentas, estos novedosos ventiladores sin aspas han supuesto una verdadera revolución en el mundo de los dispositivos para la refrigeración, dejando a los clásicos ventiladores como algo realmente desfasado.
Los ingenieros le han dado una vuelta más al diseño de algo tan básico para crear un producto mucho más eficiente y que además aporta un toque creativo por su estilismo.
