Hace mas de dos décadas, la directiva de la Hermandad de la Patrona de Tarancón, Nuestra Sra de Riansares, tuvo la iniciativa de invitar a los niños y niñas que recibían la Primera Comunión, pudieran estar cerca de la imagen de la patrona que en esta época del año, preside el Santuario que da nombre, en la Ermita de Riansares. Contó con la aceptación en aquella ocasión de los padres y madres de los niños y niñas que había recibido la Primera Comunión y lo propios comulgando que se instauró ya como algo habitual. Se fijó la fecha, la víspera del Corpus, fiesta en la que los niños y niñas acompañan en las calles de la ciudad, en la procesión la Sagrada Forma y así se viene celebrando cada sábado anterior al Corpus. Una vez que se han llevado a cabo todas las Primera Comuniones, tanto en una como otra Parroquia de la ciudad.
Este fin de semana, los niños han vuelto a ser los protagonistas, ya en la recta final del curso escolar. El epicentro el Santuario de Riansares, donde se han dado cita decenas de niños y niñas que han recibido la Primera Comunión en los fines de semana anteriores.
La directiva de la Hermandad ha preparado la imagen que preside el Santuario, con su presidente al frente. El párroco titular de San Víctor y Santa Corona y vicarios episcopal ha oficiado la Eucaristía, dirigiéndose especialmente a los niños y niñas que acuden con traje de calle, sin el oficial de la Primera Comunión con el que desfilaran en la procesión del Corpus.
Tras la Eucaristía el Canto emotivo y solemne de la Salve. A reglón seguido, se coloca la Imagen en su camerino mirando la escalera de acceso, recibiendo a los niños, que han besado el manto y se han podido fotografiar con la imagen e incluso asomarse desde el camerino hacia la nave centro del Santuario para ser fotografiado en este acto de pleitesía ante la imagen de la Patrona.
Después de pasar decenas de niños y niñas, organizados por la catequistas y miembros de la directiva de la Hermandad, los padres y madres y algunos abuelos han podido posar ante la imagen de Riansares en su camerino. Todo un gesto de proximidad de los fieles hacia la patrona de Tarancón.

















