El emblemático Convento de los Padres Somascos, ubicado en la Calle Melchor Cano de Tarancón, está a punto de iniciar una nueva etapa en su historia. Según fuentes de la compañía, se ha confirmado que este edificio histórico se convertirá en un Centro de Formación Profesional de gestión público-privada, un proyecto ambicioso que se espera esté operativo para el próximo curso académico 2024-2025, siempre y cuando las obras de ejecución finalicen para entonces.
La historia de este proyecto se remonta a 2021, cuando una sociedad de capital íntegramente taranconera, compuesta por 4 socios inversores, adquirió el edificio al Banco Santander, que era su propietario en ese momento. Inicialmente, la idea era transformarlo en una Residencia de Mayores, manteniendo su fachada y aspecto original. Sin embargo, ante la existencia de dos residencias de este tipo en Tarancón y la planificación de una tercera financiada públicamente, los inversores decidieron explorar otras posibilidades.
Fue entonces cuando el obispado de Cuenca propuso convertir el espacio en un campus de la Universidad Pontificia de Valencia y de Murcia, además de la Universidad Complutense de Madrid, para establecer un Centro de Formación Profesional Privado que estuviese vinculado a las empresas locales.
Recientemente, el presidente de Castilla La Mancha anunció su intención de crear un Centro Integrado de Formación Profesional DUAL en Tarancón, con gestión público-privada. Actualmente, el proyecto ha sido presentado ante la Junta de Comunidades y se prevé ofrecer inicialmente tres especialidades: tecnología de los alimentos, informática y deporte. Se guarda la aprobación de los informes por parte de la Junta para comenzar las obras.
En principio se implementarán de estas enseñanzas por las mañanas, estrechamente vinculadas a las empresas locales. Por las tardes, se ofrecerán certificados de profesionalidad. La segunda fase del proyecto implicará la renovación del interior del edificio, conservando su fachada y su esencia original.
Este proyecto no solo representa una oportunidad para la educación y el desarrollo profesional en Tarancón, sino también un esfuerzo por preservar el patrimonio local y fomentar la colaboración público-privada en el ámbito educativo.

















