El diputado regional del Partido Popular, Santiago Serrano, ha visitado hoy Tarancón para criticar el canon del agua y la ley de acompañamiento de presupuestos aprobada por el gobierno de Emiliano García-Page. Serrano ha estado acompañado por el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Tarancón, Miguel Ángel Igualada, quien ha calificado el canon del agua como un “impuesto diabólico”, argumentando que lo pagan los ciudadanos, lo cobran los ayuntamientos y lo recibe la Junta de Comunidades.
Igualada ha recordado que el Grupo Popular presentó una moción en el Ayuntamiento de Tarancón para eliminar este canon, pero fue rechazada por la mayoría del PSOE.
Serrano: «El gobierno de Page solo quiere recaudar más»
Por su parte, Santiago Serrano ha sido muy crítico con el gobierno regional, acusándolo de perjudicar a los sanitarios y a la atención sanitaria al rechazar una enmienda del PP en la ley de acompañamiento de presupuestos que buscaba reconocer la carrera sanitaria. “Tenía la oportunidad de aprovechar esta herramienta para levantar la suspensión de la carrera sanitaria y no lo ha hecho”, ha señalado el diputado popular.
Además, Serrano ha reiterado su rechazo al canon del agua, recordando que su partido presentó una enmienda para suspenderlo, pero fue rechazada por el PSOE. “El gobierno regional está en la deriva de meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos”, ha afirmado, acusando al alcalde de Tarancón, José Manuel López Carrizo, de no ajustarse a la verdad cuando aseguró que este canon es una directiva europea de obligado cumplimiento aplicada en todas las comunidades autónomas.
Serrano ha insistido en que comunidades como Madrid no tienen este impuesto y ha señalado que el canon del agua solo se cobra en Castilla-La Mancha porque Page quiere. En este sentido, ha advertido de que esta medida afectará negativamente tanto a ciudadanos como a empresas, que ya enfrentan grandes retos económicos, como la guerra arancelaria con EE.UU.
Por último, desde el PP han reiterado su compromiso con la deflactación del IRPF y la bajada de impuestos, reclamando al gobierno de Page medidas que alivien la presión fiscal en lugar de aumentarla.

















