La Semana Santa de Tarancón 2025 ha comenzado con gran esplendor con la procesión de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como la procesión de la Borriquilla, que se ha celebrado este domingo con una notable participación de fieles y un ambiente de devoción y alegría.
Este año, al igual que en la edición anterior, se ha incorporado a la comitiva la imagen de la Virgen de la Salud, que ha cerrado el cortejo procesional, aportando solemnidad y recogimiento al tramo final del recorrido.
La procesión ha sido abierta por la cruz y los ciriales llevados por la Hermandad Mayor, este año representada por la Hermandad de la Resurrección, seguidos de una representación de las distintas hermandades que forman parte de la Semana Santa taranconera.
El paso de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, portado a hombros por los cofrades de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha recorrido las calles acompañado por la música de la Banda Jesús Nazareno, que ha puesto ritmo y emoción al paso de la Borriquilla.
A continuación, ha procesionado el paso de la Virgen de la Salud, perteneciente a la Hermandad de Jesús del Perdón, acompañado por una gran cantidad de fieles, autoridades religiosas y civiles.
El párroco de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, Miguel Alberto López, ha acompañado la procesión junto al presidente de la Junta Mayor de Hermandades, Víctor Domínguez, concejales del equipo de gobierno y de la oposición del Ayuntamiento de Tarancón, así como el Jefe de la Policía Local. El cierre musical del desfile ha estado a cargo de la Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares.
El recorrido ha comenzado en el Colegio Hermanas Mercedarias (calle 6 de Diciembre) donde por cierto de manera espontánea al paso de la virgen desde los balcones de un edificio han lanzado una petalá a la imagen y ha continuado por la Avenida Miguel de Cervantes, la Glorieta del Convento, calle Zapatería, Plaza de la Constitución, calle General Castell, hasta llegar a la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, donde se ha celebrado la solemne Eucaristía.
La procesión ha estado marcada por el colorido de los hábitos, la música cofrade, el entusiasmo de los niños y niñas que portaban palmas y ramas de olivo, y la emoción de los numerosos asistentes que han llenado las calles para presenciar este acto tan simbólico que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén.

















