Hoy, en una sorprendente exhibición de habilidades de vuelo y orientación, 500 palomas han partido desde Tarancón con destino a Cantabria. La suelta de palomas, presenciada por 400 alumn@s del Colegio Duque de Riánsares, ha marcado el inicio de una carrera deportiva única en su tipo.
La competición, que ha sido llevada a cabo en múltiples ocasiones, implica una carrera hacia los palomares, donde la primera paloma en regresar se corona como la ganadora. Dotadas con un increíble sentido de orientación, estas aves han emprendido un desafiante viaje de 380 kilómetros a través de diversas regiones geográficas.
El trayecto desde Tarancón hasta Cantabria implica cruzar las montañas del sistema central, la meseta norte, Segovia y Burgos. En su camino, las palomas enfrentarán varios desafíos, desde posibles encuentros con rapaces como el halcón peregrino y el azor, hasta condiciones meteorológicas adversas y terrenos orográficos difíciles.
Una vez en Cantabria, las palomas se separarán y cada una volará hacia su respectivo palomar, sin descanso, hasta alcanzar su destino. Se estima que tardarán alrededor de cuatro horas en completar el viaje, volando a una velocidad de aproximadamente 90-95 km por hora. Han partido de Tarancón a las 9:25 minutos de la mañana.
Cada paloma está equipada con dos anillas en sus patas: una que sirve como su «DNI», indicando su año de nacimiento, comunidad autónoma y país de origen; y otra con un microchip que registra su tiempo de llegada y clasificación al alcanzar el palomar.
La noche del jueves, los columbofilios cántabros, como se les conoce a los criadores de palomas mensajeras, prepararán a sus mejores aves para participar en esta apasionante competición. Mientras tanto, durante la mañana de hoy, estarán expectantes, mirando al cielo en espera del regreso triunfal de sus palomas.
En la partida han estado presentes importantes, la concejala de medioambiente Elisa Sánchez, la técnica de medioambiente Ana Belén Rubiato, y Angel Haralambie de la Asociación Mensajeras de la Mancha de Tarancón, perteneciente a la Delegación de Castilla La Mancha.
La elección de Tarancón como punto de partida se debe a su ubicación central en la península ibérica. Las palomas participantes están bajo un régimen especial de alimentación, basado en proteínas para fortalecer sus músculos. Estas aves, altamente valoradas, representan una inversión significativa, siendo el valor de la paloma más cara del mundo aproximadamente de 1.500.000 euros.


















