La Procesión del Santo Entierro de Tarancón, uno de los actos más solemnes de la Semana Santa, se ha visto este año truncada por la lluvia. Aunque todos los pasos habían logrado salir de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, la lluvia comenzó a caer primero de forma débil, para poco después arreciar intensamente, obligando a una rápida y precipitada retirada para proteger las imágenes.
Ante la amenaza meteorológica, el recorrido fue acortado al máximo, regresando los primeros pasos de manera apresurada y haciéndolo el resto en cuanto fue posible. A pesar de los esfuerzos, la procesión apenas pudo avanzar y se vio obligada a regresar a la parroquia mucho antes de lo previsto.
En el cortejo procesional participaron los pasos del Santísimo Cristo de Burgos, El Descendimiento, Nuestra Señora de la Piedad, Santa Cruz Desnuda, María Magdalena —que estrenaba su nuevo hábito—, Nuestra Señora de la Esperanza con San Juan, Santo Cristo Yacente y la Santísima Virgen de la Soledad, que ya había desfilado sin el palio como medida de precaución ante las previsiones de lluvia.
Cada imagen estuvo acompañada por sus respectivas hermandades y bandas de cornetas y tambores. Cerraban el cortejo los párrocos de Tarancón, Miguel Alberto López y Miguel Ángel Caballero, junto a las autoridades y la Agrupación Musical Nuestra Señora de Riánsares.
La Ceremonia del Entierro, prevista para realizarse en la Plaza de la Constitución , tuvo finalmente que celebrarse dentro del templo parroquial, una vez que todas las imágenes estuvieron a resguardo, poniendo así fin a una jornada marcada por la devoción… y por la lluvia.

















