La imagen de la Divina Misericordia fue ayer el centro de una emotiva procesión que recorrió las calles del Barrio de San Víctor y Santa Corona de Tarancón, en un acto cargado de fe, recogimiento y participación ciudadana.
Desde las 19:00 horas, el cuadro de la Divina Misericordia, portado por cuatro banceros desde la Iglesia Parroquial, inició su recorrido acompañado por los sones solemnes de la Banda de Tambores y Cornetas de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Alrededor de un centenar de fieles se sumaron a esta manifestación de fe, que llevó por las calles del barrio un mensaje de esperanza, redención y misericordia.
La procesión contó con la presencia destacada del párroco de San Víctor y Santa Corona, Miguel Ángel Caballero, y del vicario parroquial, Carlos Herraiz, quienes, junto a numerosos fieles, dirigieron las oraciones del vía lucis, recitando las 14 estaciones a lo largo del recorrido.
En representación institucional asistieron los concejales Julián Garrido, Lorena Cantarero, Raquel Benavente, Miguel Ángel Igualada, Encarna Sánchez, Antonio Martínez Illescas y David del Burgo, mostrando su respaldo a este acto religioso.
La solemnidad del cortejo, encabezado por el estandarte de la Divina Misericordia, reflejó el espíritu de recogimiento que marcó toda la celebración, reforzando una vez más el vínculo entre la tradición religiosa y la vida social de Tarancón.

















