Las calles del barrio de San Víctor y Santa Corona de Tarancón se llenaron ayer de luz y devoción con la tradicional procesión de las antorchas, uno de los actos más destacados dentro del programa de las fiestas en honor a los santos mártires del barrio.
La imagen de la Virgen de Fátima, portada a hombros por cuatro banceros, fue la protagonista de esta manifestación de fe, acompañada por un numeroso grupo de vecinos y fieles. El recorrido estuvo presidido por el párroco de San Víctor y Santa Corona, quien encabezó el cortejo junto a los asistentes, que portaban antorchas en un ambiente de recogimiento y fervor.
La procesión, que ya se ha consolidado como un clásico del calendario local en el mes de mayo, volvió a reflejar el arraigo de esta celebración en la vida religiosa y social del barrio, destacando por su solemnidad y participación vecinal.

















