(Por Jesús Gabaldón Navarro)
El taranconero Fco. Javier Jiménez Morillas “Mori” ha sido el único castellano manchego que ha tomado parte en el Concurso “El Mejor Torrezno del Mundo” convocado por la Cámara de Comercio de Soria, la marca de Garantía Torrezno de Soria y el <hotel y Restaurante Virrey Palafox que acogió en Burgo de Osma la final, el pasado fin de semana.
Jiménez Morillas “Mori” se clasificó para la final en la novena ronda celebrada en la Casa de Soria de Madrid. Era su cuarto año en el Concurso y la segunda vez en la final. No pudo entrar en el pódium de ganadores en la sección de Aficionados que es en la que participaba, pero anota una nueva y grata experiencia estar en los mejores cocineros y especialista de España en el torrezno. Y es que cada año aumenta el nivel y calidad, además de extenderse el concurso. Este año, han participado incluso profesionales de las regiones de Valencia, Aragón, Navarra y Madrid, lógicamente Castilla León donde hubo también fases clasificatorias, sobre todo en la sección de profesionales que repetía el ganador del año pasado, Restaurante Chicago de Zaragoza.
La categoría de aficionados como los profesionales también dejó grandes momentos en la final de «El mejor torrezno del mundo». María Rosa Muñoz Delgado, del mismo Burgo de Osma, se alzó con la victoria tras conquistar al jurado con su elaboración casera. Yolanda de Gregorio, portavoz de los jueces, comentó la unanimidad en la decisión, destacando el equilibrio entre textura, sabor y presentación.
El podio lo completaron María Victoria Carrasco, de Olvega, en segunda posición, y Fernando Santamaría, de Paiporta (Valencia), en el tercer lugar.
El taranconero, esta contento con su presencia en la final, tras clasificarse en la ronda que tomó parte y tiene claro que seguiré trabajando en la elaboración de los torreznos y mejorar para repetir el próximo año.,
En esta edición, las propuestas debían presentarse en plato blanco. sin ningún aderezo, ni decoración y con la etiqueta de la Marca de Garantía de la panceta usada para su cocinado. El jurado tomó su decisión después de una exhaustiva cata a ciegas en la que se evaluó aspectos clave como la presentación, el crujir de la corteza, la suavidad del magro y la intensidad del sabor

















