Tarancón ha celebrado en la tarde de hoy la tradicional festividad de San Antón con la bendición de animales en ambas parroquias de la ciudad y la posterior bendición de panecillos en la Parroquia de San Víctor y Santa Corona, en una jornada marcada por la participación vecinal y el mantenimiento de esta arraigada tradición.
A las 16:30 horas, decenas de vecinos y vecinas se acercaron junto a sus animales de compañía a las puertas de las parroquias de San Víctor y Santa Corona y de Nuestra Señora de la Asunción para recibir la bendición, en un acto que volvió a reunir a numerosas mascotas y a sus propietarios.
Posteriormente, a las 18:30 horas, se celebró la Misa en honor a San Antón en la Parroquia de San Víctor y Santa Corona, presidida por el párroco Miguel Ángel Caballero, quien durante la homilía se refirió a la figura de San Antonio Abad, natural de Egipto, que repartió sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto, viviendo hasta los 106 años, una edad excepcional para su época.
El sacerdote recordó que antiguamente se pedía la bendición de los animales por ser el sustento de las familias, mientras que en la actualidad se bendicen principalmente a las mascotas como animales de compañía. En este sentido, reivindicó que la festividad de San Antón debe “humanizarse”, subrayando la importancia no solo de proteger y cuidar a los animales, sino también de ser más solidarios con las personas que más lo necesitan.
Tras la Eucaristía, tuvo lugar la bendición y reparto de los tradicionales panecillos de San Antón, un total de 1.300 unidades, que se vendieron al precio simbólico de 1 euro. Según explicó el párroco, algunas panaderías los han donado y otras los han elaborado a un coste reducido, colaborando así con el mantenimiento de esta tradición tan arraigada en la ciudad.



















