(Por Jesús Gabaldón Navarro)
Después de meses de preparación y jornadas previas de éxito y participación, la barriada de San Roque, honra a su patrón. Convierte la zona próxima a la Ermita donde se venera la imagen y una reliquia del santo, en el epicentro, como cada 16 de agosto.
A primeras horas de la mañana, desde cualquier punto del casco urbano y extrarradio de la ciudad de escucha la explosión de los cohetes, que anuncian la jornada festiva. Se ultiman los detalles en el montaje de los elementos para la celebración de la Eucaristía en honor a San Roque.
Con la imagen presidiendo en el altar, ante la Ermita la Eucaristía oficiada por el predicador del novenario que desde el pasado 7 se ha celebrado, salvo un día que fue en la Ermita para ganar al jubileo, D. Martin Rodigo Morales, asistido por el propio presidente de la Hermandad Máximo López Reina.
Numeroso publico apostado ante la entrada de la Ermita, siguieron el oficio religioso al que no faltaron las autoridades locales confirmando una vez más, su apuesta por mantener las costumbres y tradiciones de los barrios de la ciudad, como prueba también la ayuda para recuperar los “torillos de fuego infantiles” entre otros. La representante del barrio en la corte de honor de las fiestas patronales y hasta la pregonera, Inmaculada Algarra de la Ossa.
Eucaristía que ha contado con el acompañamiento musical al órgano de Jorge Saiz Moratalla. Y como es habitual desde que llegara a Tarancón se dio a besar la reliquia de San Roque a los fieles.
Tras el oficio religioso la clásica “invitación” por parte de la Hermandad a los asistentes. ,Y se pone fin a la “sorpresa” el presidente de la Hermandad, hace público el nombre de la persona, mujer vecina del barrio, colaboradora, en este caso Carmen Serrano, fiel a las tradiciones y costumbres que recibe el nombre de Infanta del Barrio a la que se hace entrega de un ramo de flores e impone, Máximo López Reina, la banda acreditativa. Además, será quien, de alguna forma, “presida” el pasacalles por los cuatro puntos cardinales de la barriada de San Roque. para iniciar el pasacalles, diana, galopeo por la amplia barriada bajo el sol sofocante, pero la alegría y jubilo en la fiesta del patrón y amenizada por la charanga Los Manchegos.
Por la tarde, los juegos populares y tradicionales para niños y jóvenes, principalmente inician la jornada, en la que las puertas de la Ermita están abiertas al publico para la visita, orar e incluso echar el donativo a San Roque.
Torillos de fuego, centran la atención de decenas de chavales principalmente y al llegar la media noche la pólvora traca final de fiestas.
Muy concurrida, sin duda posiblemente mas que en otras ocasiones, por el “puente” y las vacaciones a pesar de las altas temperaturas, pero participativas y con ello brillantes. Verbena además con atracción infantil, dulces e incluso churros.
Elogios para el cartel de esta edición, que Joaquín Gutiérrez ha creado con el juego de la Oca, recorriendo puntos del barrio, usos y costumbres con acierto, muy artísticos.


















