La ciudad de Tarancón ha puesto punto y final a sus celebraciones de Semana Santa con un tradicional acto: la procesión de impedidos. Esta mañana, tras una solemne eucaristía en la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. de la Asunción, se ha llevado a cabo este evento que marca el cierre de las festividades religiosas.
En la procesión, el párroco Miguel Alberto López, portando el sagrado Sacramento bajo palio, ha llevado la comunión a los enfermos de la localidad, acompañado por cofrades y la música de la banda de cornetas y tambores de la Hermandad Ntro. Padre Jesús Nazareno.
Tras este acto religioso, los hermanos se han reunido para compartir un momento de fraternidad alrededor del tradicional desayuno de chocolate con churros, que ha servido para fortalecer los lazos entre los fieles y mantener viva la tradición.
Para culminar la jornada en un ambiente de camaradería, se ha llevado a cabo una comida de convivencia, donde los asistentes han compartido anécdotas y experiencias, reforzando así el espíritu comunitario que caracteriza a esta festividad en Tarancón.
Con la procesión de impedidos y sus actividades asociadas, Tarancón ha demostrado una vez más su arraigada devoción y compromiso con las tradiciones religiosas, así como su solidaridad hacia aquellos que más lo necesitan en la localidad.

















