To get a practical reference, most users usually look at best online casinos, assuming they check the licence carefully. A live lobby appeals to fans with real-time streams, and the stream quality define the entire experience. Good customer service makes the tone whenever questions arise, particularly if clear answers are available. Cash-outs reveal the honest side behind a casino, so clear limits and prompt handling inspire trust. Safer gambling should stay in focus, so reality checks and clear budgets really support the player. A proper licence is the first thing to check, because it proves that the operator follows firm standards. Promotions look tempting, yet their real value rests on the wagering terms, which deserve a careful look. Banking methods ought to be convenient, and the withdrawal speed is usually one of the most telling signs of a honest brand. The selection tends to be broad, from video slots to roulette, giving users real choice. A live lobby appeals to players with real-time streams, and the stream quality shape the overall atmosphere. Good customer service makes the difference whenever questions arise, especially if quick replies are on hand. Cash-outs reveal the true character behind a casino, so clear limits and quick processing earn confidence. Safer gambling should stay central, so reality checks and clear budgets truly safeguard the user. A valid licence is the essential thing to verify, because it shows that the platform meets strict requirements. Bonuses draw attention, yet their true worth depends on the playthrough conditions, which repay a close review. Deposit choices should be flexible, and the payout time is often one of the clearest indicators of a fair site. The game library is generally wide, from classic slots to baccarat, bringing players plenty of options. A live casino attracts users with real dealers, and the betting limits drive the whole session. Helpful support sets the standard when problems show up, above all if live chat are easy to reach. Withdrawals show the real nature of a casino, so reasonable checks and steady speed build loyalty. Responsible play has to stay a priority, so deposit limits and calm habits always protect the account holder. A valid licence is the key thing to confirm, because it shows that the platform respects strict rules. All in all, a thoughtful decision depends on evidence, so compare calmly, verify details and keep control.

“El silencio de la cultura y la Cultura”

“El silencio de la cultura y la Cultura”

(Artículo de Jesús Millán Muñoz)

La cultura y Cultura es un concepto que está tan adorado y venerado que no sé, si somos conscientes, que el noventa por ciento de personas que construyen cultura malviven…

Puede usted pensar que exageramos, independientemente, de que esos autores y autoras, sean de segunda o quinta fila, que es una cuestión a tratar, quién dice qué autores y qué obras en la cultura son de primera o sexta fila –salvo en la ciencia que existen métodos de verificación-, en el resto de temáticas y de disciplinas quién lo dice. Una serie de personas independientes, si existieran comités de análisis de obras, que pudiesen verificar con sus criterios, lo que es válido o lo que no es –pero esto no existe-.

Repito y reitero, el noventa por ciento de las personas que se dedican a la búsqueda, investigación, creación cultural, especialmente en las Artes, en menor medida, eso dicen, en las otras disciplinas de humanidades –filosofía, teología, cultura en general-, pues malviven. O, dicho de otro modo, tienen que disponer de otro oficio para vivir y sobrevivir. Según Internet hay 102.000 escritores en España. Sin contar las otras ramas del saber…

No es una crítica, es la realidad. Se escriben decenas de miles de libros, y, se produce más en todas las artes y en todos los saberes humanísticos que la sociedad puede recibir o recoger o consumir. Esta es la realidad. Por tanto, el que se dedica a hacer novelas, debe saber, que solo el diez por ciento, si es que llega, podrá publicarlas en una editorial industrial y por tanto, recibir un salario, aunque sea poco. Lo mismo en las artes diversas, en todas, en la filosofía, en el ensayo, en el teatro, en las artes plásticas, etc.

Por tanto, alguien puede estar diez o veinte o treinta o cincuenta años haciendo poemas, que serán mejores o peores, novelas o teatro o cualquier otra actividad artística, y, debe saber, si quiere tener garbanzos todos los días, debe tener otro oficio o profesión o vocación. Si dispone de la suerte de que sea relacionado con la cultura, pues mucho mejor, si no dispone de ese azar, porque esté más alejado, pues será peor…

La cultura y la Cultura se alaban hasta la saciedad, pero los que producen cultura, en muchos sentidos viven y malviven de esas actividades, como los proletarios industriales del siglo diecinueve, según algunos peor. Conocemos personas que han estado cincuenta años, sin exagerar, dedicándose a la creación o autoría o criación cultural literaria, y, quizás hayan obtenido varios premios, quizás hayan conseguido publicar varios libros, en editoriales institucionales, o, varios más, autoeditados. Y, todo es el silencio.

Pero el tema, ya lo hemos dicho, no es que no se “consuma su producto”, porque ya hemos dicho que existen miles de autores y autoras en todas las ramas; ni el tema es que no obtenga beneficios económicos, sociales, culturales; ni el tema es que tenga que vivir de otra actividad principal y esencial, sino que el tema, y, no se quiere poner solución, es que no se buscan los modos y medios, para que esas obras, los mil o cinco mil poemas que alguien ha hecho, no se pierdan. Ese es el drama. Que cuándo fallezca, treinta/cincuenta años después, se hayan perdido, ese es el drama profundo. Eso y esto es lo que hay que buscar solución, ya he indicado la respuesta mil veces, que  existan Centros Virtuales o Materiales dónde se conserven obras de los miles de autores, aunque sean de quinta fila, sean de forma virtual, o sean en papel. Para que las generaciones futuras las estudien. Obras, en el caso de libros, publicadas, u, obras manuscritas.

En este miniestudio por el articulismo hispánico que voy haciendo, me he encontrado con un artículo y columna de Juan Carlos Girauta, titulado: Todo cultura, todo hastío, publicada en El Debate, el día 13 de mayo del 2025. Y, creo que hoy, es muy difícil lanzar movimientos artísticos, por la siguiente razón, porque existen, como un crítico de arte decía, en Madrid hace unos lustros había más pintores en activo, que los que ha habido en cinco siglos en la misma ciudad. Esto es también una realidad.

La población ha aumentado, de mil millones que se pensaba existían en tiempos de Napoleón en el mundo, hoy estamos ya en ocho mil millones y pico. Y, todo cambia. Solo el número de personas, en definitiva, de cerebros y de manos y de ojos y de pies es tanta la diferencia, que no habrá campo humano, que no cambiará, por solo la actividad de tantos miles de millones de seres humanos, eso sin contar las revoluciones que nos traen la informática…

Creo que hoy, entre miles de autores y autoras, en cada actividad humana, hoy, debe existir mucho producto de baja calidad, pero hoy, también debe existir producto de alta calidad. Pero encontrar en una tonelada de arroz, un granito de platino o de oro es difícil. Porque no tiene que estar en los grandes centros de la cultura, quizás, quizás ese autor o autora que puede estar abriendo un nuevo camino, está metido en una aldea, viviendo de la agricultura. Después de cada jornada, escribe poemas, escribe novelas, escribe ensayos. Pero nadie le hace caso. Porque el manuscrito viene de una aldea metida en el fondo de esta Celtiberia tan antigua.

Decía, un editor famoso editor, no diré nombre, “qué hoy no se perdería un Quijote”. El problema de hoy, es que no sabemos como sería un nuevo Quijote… Paz y bien.