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“¿Es la envidia el mal nacional…?”

“¿Es la envidia el mal nacional…?”

(Artículo de Jesús Millán Muñoz)

¿Es la envidia, uno de los grandes males de esta sociedad y, llevamos heredándola  siglos…? ¿Sabe usted que la envidia, es uno de los siete errores morales graves o pecados capitales?

Se han inventado en la calle, el lenguaje popular “envidia buena y envidia mala”. La envidia buena es aquella, según el parecer del pueblo la que un individuo tiene a otro, a otra persona, sector, ente, pero que no le desea mal ninguno, sino que intenta copiar de alguna manera –si alguien en su pueblo tiene mucho éxito creando una fábrica de Tortas de Piedrabuena, pues otro vecino, amigo, primo hace otra-.

La envidia mala, existen muchas definiciones, toda la filosofía y toda la teología cristiana, ha ido desarrollando este concepto psicológico moral, una de las descripciones, “sería el pesar y el dolor por el bien del otro”. Dicho de otro modo, si alguien triunfa creando una empresa de chuches, y, es legal y es moral su actividad, e, incluso proporciona trabajo a un grupo de personas del pueblo, pues hay personas que sienten que haya tenido éxito, que viva mejor, que se haya comprado un buen coche, que tenga una buena casa, que tenga la suerte de tener un conyugue  que le quiere, de tener hijos sanos… Dentro de la famosa envidia mala, se pueden producir muchos grados de esa envidia mala, de esa aptitud y actitud psicológica moral…

Dicen, que en estas últimas décadas se ha proyectado al pueblo, se ha incentivado que recuerde el pueblo o parte del pueblo, se ha gestionado al pueblo, se ha lanzado al aire para que el pueblo lo reciba, “en forma de propaganda y mensaje de distinto grado, conceptos e ideas y recuerdos para incentivarles” los errores morales graves o los pecados capitales. Se ha incentivado y difundido, la envidia desde determinados poderes, para que la población, parte de la población tenga envidia y por tanto aversión a otras clases o estratos sociales, o, a determinadas personas de su pueblo, porque desde los poderes se habla en general, pero después cada cerebro lo concretiza o materializa esa envidia de una manera o de otra. Se ha utilizado mucho el concepto de los impuestos, en demasía… Porque han pensado que se obtienen réditos, en forma de votos, se maneja la interioridad visceral de los seres humanos, las pasiones desordenadas de los hombres…

O, por ejemplo, el rencor-odio-inquina-ira-cólera, porque otro mal moral grave o pecado capital grave, es la ira-cólera. Y, hay que plantearse, si la cultura y la historia humana, la sociedad, la civilización tiene como fin, la paz social y la paz política, por lo cual, no conviene, ni interesa desarrollar los males sociales, los males morales graves, los pecados capitales, sino todo lo contrario. No conviene incentivar y desarrollar los males del pasado, para cobrar réditos del presente. Porque la historia muestra y demuestra, que eso es una bomba de relojería, que al principio, puede que se pueda medio controlar, pero después estalla. Miren y lean más historia e Historia, por favor recuerden que es una rama social o una ciencia social.

Recordando una vez y otra, males históricos del pasado, no se gana nada, y, se pone al límite la estructura y las costuras de la sociedad. Se va olvidando la tolerancia, y, se va olvidando que todo el mundo sintió el zarpazo de las injusticias, del dolor, de la pérdida, incluso de la ruina, con consecuencias para generaciones posteriores. Todo el mundo lleva un corazón que le sangra, o casi todo el mundo lleva traumas y heridas del acontecimiento del pasado.

Miren la segunda guerra mundial, todavía los nietos y biznietos arrastran los vestidos con lágrimas y sangre de todos los colores. Por eso, la historia es un toro o un dragón, mejor un uro que es muy difícil el controlarlo. Si lo sacan de los establos, tengan mucho cuidado, tengan mucho cuidado. Que el pueblo y que las elites lean buenos libros y tratados de historia hecho y fabricados por los grandes catedráticos de Historia de esta sociedad y este país. Y, y, verán ustedes que la realidad es más compleja, y, que no hay totalmente seres blancos, ni totalmente seres negros. En un tiempo se pensó que este concepto era y estaba claro. Pero ahora, parece que los dragones con espada, por intereses de diverso tipo, se están sacando, otra vez, al ruedo. No abran la Caja de Pandora, el Vaso de Pandora, por favor…

No utilicen, los siete errores morales graves o los siete pecados capitales, los vea usted como cuestión filosófica racional, o, cómo racionalidad más teología. No saquen al foro y al teatro y a la plazuela de la vida política: la envidia, la gula, la ira-cólera, la lujuria, la vanidad-soberbia, la pereza-acidia, la avaricia… porque si sacan estos siete enormes dragones a la escena pública y política, para así, crean que gobiernan mejor a los pueblos, a ciertos sectores del pueblo. Si lo hacen se están equivocando, porque hay especies animales, que son muy difíciles de domesticar, no se ha hecho, dicen, con la cebras, ni con los ñús, ni con los cocodrilos… Tengan mucho cuidado, por favor, porque una buena autoridad política, debe intentar racionalizar las pasiones, los deseos, las pulsiones, las libidos. Una buena autoridad política, debe mesurar y racionalizar con el saber ortodoxo, lo irracional del ser humano.

Miren, miren por favor el siglo veinte, el siglo con más cultura y más avances en todo. Y, miren ustedes, que los hombres nos hicimos salvajadas, que jamás sabemos explicar y jamás sabremos explicar. Una, de las razones, es que las Autoridades Sociopolíticas, olvidan que las pasiones y deseos y las pulsiones hay que moderarlas, hay que moralizarlas, hay que racionalizarlas. Porque si no lo hacen, no habrá forma de controlar el “uro que llevamos dentro”. Aviso a caminantes… Paz y bien…