(Artículo de Manuel Valencia Alonso)
En el debate político se ha instalado en los últimos tiempos el “y tú más” como argumento predominante y recurrente, dejando a un lado otros fundamentos de mayor calado. Ésta técnica malsana e infantil, como elemento de defensa ante las acusaciones, pone de manifiesto la pobreza retórica de nuestros políticos.
El “y tú más” pretende, y casi siempre lo consigue, desarmar el debate político y enviar al olvido de la opinión pública el relato negativo del acusador. De esta forma el menospreciado ciudadano se confunde, se calla y, acaba por pensar que todos hacen lo mismo; con lo cual no actúa y, acaba aceptando los hechos como irremediables y normales del panorama político.
Si tenemos en cuenta que el “y tú más” lleva implícito el que “yo también” debería ser más que suficiente, para que esta aceptación de la culpabilidad continúe su curso y no acabe en una vía muerta. Creo que la verdad pura y dura, debe prevalecer por encima del relato, que tanto obsesiona a nuestros políticos, y ceñirla al caso que se juzga concretamente y no embarrarla con otros hechos o argumentos, que no tienen que ver con el asunto de que se trata. Pienso que en algún momento los políticos deberían plantearse poner los marcadores a cero.
Basta ya de exageraciones, tanto de los méritos logrados como de los fracasos sempiternos de los opositores, pues los ciudadanos tienen el derecho a conocer la verdad, por muy duros y desastrosos que resulten los hechos, sin manipulaciones interesadas. No debemos olvidar nunca que el pueblo sí que es de verdad el “puto amo”.

