(Artículo de Francisco Martínez Arroyo, Presidente Fundación Dieta Mediterránea)
En un contexto marcado por un mayor y creciente interés en una alimentación sana, saludable y sostenible, la dieta mediterránea, descubierta en los años 50, se consolida como fuente de salud física y mental en un mundo global. La dieta mediterránea está reconocida por la Organización Mundial de la Salud -OMS- y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura -FAO- como uno de los patrones de alimentación que aportan mayor bienestar y calidad de vida. Además, es considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, aquel que incluye prácticas y expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes escénicas, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo; saberes y técnicas. La dieta mediterránea es un gran eje vertebrador del sector agroalimentario en España y su valor diferencial reside en la calidad y autenticidad de nuestros productos.
La dieta mediterránea se posiciona como alternativa sostenible y global en el panorama de incertidumbre que rodea al conjunto de la sociedad, vertebrada por consumidores con un patrón cada vez más exigente, que exige personalización. El “café para todos” ya no es válido. Para ello, organizaciones como la Fundación Dieta Mediterránea trabajan para promocionar y comunicar un modelo de alimentación saludable que simboliza nuestra cultura y nuestra historia, con herramientas tan poderosas como la gastronomía y el turismo.
La dieta mediterránea cuenta con alimentos que aportan salud y calidad de vida, al tiempo que fortalecen el patrimonio de España como uno de los destinos más relevantes y deseados en todo el mundo. En definitiva, se trata de impulsar este concepto, tan amplio y tan nuestro, e innovar para incorporar, día a día, los desarrollos científicos y tecnológicos que aporta el sector agroalimentario.
Castilla-La Mancha es, sin duda, una de las comunidades autónomas que más aporta al sector agroalimentario por la peculiaridad de sus productos. De hecho, en el balance de 2022, el sector agroalimentario de Castilla-La Mancha ha potenciado las exportaciones, por valor de más de 10.000 millones de euros, un 11% más que el año anterior. Nuestra comunidad autónoma es un actor irremplazable a la hora de potenciar el sector agroalimentario de España y, por ello, el valor de la dieta mediterránea. Este será uno de los muchos temas que serán debatidos durante la I Cumbre Internacional Agroalimentaria -de la que la Fundación Mediterránea es uno de los principales promotores junto a la Fundación INCYDE y la Fundación Triptolemos- que se celebrará en Barcelona los días 22 y 23 de marzo y que contará con 800 ponentes procedentes de 25 países.
La potente diversidad agroalimentaria de Castilla-La Mancha y España, un gran dinamizador económico, gracias a su diversidad y a su capacidad multiplicadora. “De la tierra a la mesa” abarca todo el ciclo de la cadena.
Proximidad y temporada, claves
En cuanto a sostenibilidad, y frente a la necesidad de realizar un esfuerzo común en la lucha contra el cambio climático, la dieta mediterránea impulsa el consumo de los alimentos de proximidad y de temporada, basados en la biodiversidad, ya que favorecen la salud del planeta y contribuyen a mitigar, los cada vez más evidentes, efectos del cambio climático.
Con respecto al efecto de la dieta sobre nuestra salud, reivindicamos que toda la sociedad esté más familiarizada con la dieta mediterránea y con sus ventajas sobre nuestra salud. Es importante adoptar hábitos saludables desde una temprana edad e incluir la combinación de los alimentos de la pirámide de la dieta mediterránea en los menús escolares. Existe un comité científico en la Fundación Dieta Mediterránea, denominado Paralelo 40 – Observatorio Mundial Dieta Mediterránea, encargado de la recopilación, análisis y difusión de indicadores estratégicos sobre la alimentación saludable. Gracias a estas investigaciones científicas, impulsamos hábitos de alimentación beneficiosos para difuminar y alejar el riesgo de contraer enfermedades crónicas.
La 1ª Cumbre Internacional Agroalimentaria representa una oportunidad única para deliberar sobre nuestra propia salud. Nos reuniremos líderes empresariales, miembros gubernamentales, representantes de la sociedad civil y del mundo académico para buscar soluciones concretas a los problemas a los que se enfrenta el sector agroalimentario desde diferentes perspectivas y aportar al consumidor un punto de vista atractivo, al que se pueda adherir de forma natural. Cocinemos una receta con esencia, salpimentada con innovación, divertida y con el poder suficiente para cambiar el mundo.
